domingo, 16 de mayo de 2021

Abrazos terapéuticos...


Boris Johnson has confirmed 

people in England 

will be able 

to hug loved ones.

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Los abrazos son terapéuticos, no hace falta que venga la ciencia a descubrirlo. El mero hecho de estrechar los brazos contribuye a crear oleadas de oxitocina, la hormona del apego y el amor, y a rebajar la presión arterial. También se activa de paso la creación de glóbulos blancos, lo que supone una mejora de nuestro sistema inmunitario. 

Y eso por no hablar de su contribución a disminuir la ansiedad, a aplacar la ira, a expresarnos sin palabras, a estrechar los lazos... 

Tanto tiempo hemos pasado sin abrazarnos durante este calvario, habituados a darnos codazos, que algunos han perdido ya el hábito y prefieren seguir privándose de todos esos beneficios.

Ver:

Memoria de un mundo sin abrazos / World Press Photo 2021

 


Poco dados a abrazarse, ni siquiera antes de la pandemia, los británicos tienen por fin «licencia» para poder hacerlo a partir del lunes, en esta desescalada tan gradual que cualquier nuevo resquicio de libertad parece ya un exceso de generosidad por parte del primer ministro y sus asesores médicos y científicos.

«Sed cautos y utilizad el sentido común», advirtió Boris Johnson en el momento de extender su particular licencia para abrazar. «Siempre será más seguro dar un abrazo a una persona que ha recibido las dos vacunas, pero ni aún así tenemos la total protección contra un posible contagio». 

 Habrá que usar pues algo tan pragmático como el «juicio personal» para abrazar a alguien fuera de la «burbuja familiar». Después de tantos meses de abstinencia, la tendencia natural será despegarnos al cabo de tres segundos, que es lo que dura un abrazo de compromiso.


Ver:

En Viena: KSK...Un beso, un abrazo, una tempestad.

Para llegar hasta el abrazo sincero, el de verdad, harán falta aún unas semanas de práctica. Pues parece que es al cabo de veinte segundos con los brazos enlazados cuando esa sensación de protección mutua y de refugio recíproco acaba calando en lo más hondo del alma, aunque eso la ciencia nunca lo podrá demostrar.

Licencia para un abrazo Carlos Fresneda  

ElMundo 15.5.21

sábado, 15 de mayo de 2021

Tolerancia


 

La tolerancia a alguna sustancia se produce cuando, como resultado de su administración continuada, el sujeto presenta menor sensibilidad a ella. 

Así, la dosis habitual de la sustancia produce menos efectos, con lo que se necesitan dosis más altas para producir los mismos efectos.

viernes, 14 de mayo de 2021

Ratón de biblioteca: Different World Pharmacy / Isekai Yakkyoku*



Un joven farmacólogo e investigador en Japón murió por exceso de trabajo, y se reencarnó en una Europa paralela medieval. Se reencarnó como un aprendiz de 10 años de edad como un famoso farmacéutico de la Corte Real, había alcanzado habilidades inhumanas como la capacidad de ver a través de la enfermedad, la creación material y la destrucción material. 

En una sociedad en la que la práctica médica no se detiene, el aumento de precios a través del monopolio del gremio de farmacéuticos, y la buena medicina no están disponibles para los plebeyos. Fue reconocido por el emperador en ese momento y abrió una farmacia en la esquina de la ciudad. 

Él acabará con el fraude que ha barrido el mundo, y entregar a los plebeyos una medicina verdaderamente eficaz que se desarrolló con la farmacología actual. Por lo tanto, el chico farmacéutico engañará mediante el uso de su conocimiento previo para crear medicamentos innovadores, mientras que ayuda a la gente del mundo paralelo. Más

*  Isekai Yakkyoku

jueves, 13 de mayo de 2021

Patentes: Propiedad intelectual compartida contra la COVID19 / JEFFREY D. SACHS

 


Los gobiernos de Sudáfrica, la India y muchos otros países en desarrollo están pidiendo una liberación de derechos de propiedad intelectual (incluidas patentes de vacunas) para acelerar la producción mundial de suministros contra la covid-19. Tienen toda la razón. Las propiedades intelectuales relacionadas con la lucha contra la pandemia deben liberarse y, de hecho, compartirse activamente entre científicos, empresas y naciones.


La industria farmacéutica y los gobiernos de varios países productores de vacunas (incluidos Estados Unidos, el Reino Unido y la Comisión Europea) se han opuesto a la liberación de patentes 

[este artículo se escribió días antes de que Estados Unidos decidiera apoyar la liberalización de las patentes de las vacunas contra la covid], pero 150 dirigentes públicos y expertos enviaron una carta abierta al presidente estadounidense Joe Biden en apoyo de la iniciativa.

 Más

 Ya no hay duda respecto a quién tiene razón. 

En vista del aumento de contagios de covid-19 en varias regiones (el caso más reciente es la India), la aparición continua de nuevas variantes letales del virus y la incapacidad de los fabricantes actuales para satisfacer la demanda global de vacunas, suspender la aplicación de los derechos de propiedad intelectual, o una medida equivalente, es una necesidad urgente desde el punto de vista práctico; y también es un imperativo moral.

Como regla general, la propiedad intelectual no debería ser obstáculo contra aumentos de producción que ayuden a luchar contra la covid-19 o cualquier otra emergencia de salud pública. Necesitamos que más países produzcan vacunas, kits de diagnóstico y otros materiales necesarios. Cualquier demora relacionada con la propiedad intelectual puede implicar millones de muertes adicionales por covid-19 y exponer a toda la población mundial a más mutaciones virales, con posibilidad de que se contagien personas que ya han sido vacunadas.

Pero aun así, nos encontramos con que las necesidades urgentes del mundo se enfrentan a estrechos intereses corporativos de unas pocas empresas farmacéuticas en Estados Unidos y Europa, que incluso están tratando de convertir su oposición a la liberación de patentes en una cuestión geopolítica, con el argumento de que hay que evitar que China y Rusia adquieran los conocimientos necesarios para producir vacunas basadas en ARNm. Este argumento es inmoral, y de hecho puede ser homicida. Si esa oposición frena la producción de vacunas eficaces en China y Rusia, pondrá en riesgo directo a todas las personas en Estados Unidos, Europa y el resto del mundo. Incluso en las mejores circunstancias, la propiedad intelectual implica un equilibrio entre costes y beneficios. Las patentes dan un incentivo a la innovación, pero al precio de conceder 20 años de poder monopolístico a sus titulares. De modo que hay que sopesar los beneficios de la innovación contra el coste del poder monopolístico que limita la oferta. En una pandemia mortal, la elección es clara: hay que liberar las patentes para aumentar el suministro de productos vitales que permitan poner fin a la pandemia.

El derecho internacional pertinente, codificado en el Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio, ya reconoce que a veces es necesario y legítimo que los gobiernos anulen la propiedad intelectual apelando a licencias obligatorias para hacer frente a emergencias de salud pública. Dichas licencias permiten a empresas locales usar propiedades intelectuales patentadas. El derecho a la licencia obligatoria para proteger la salud pública se acordó en 2001 como parte del AADPIC en el caso de la producción para uso local, y en 2005 se amplió a la producción para exportación a países que carezcan de capacidad de producción propia.


Ver: 

Licencia obligatoria en PHARMACOSERIAS

 Brasil, China, la India, Rusia y Sudáfrica pueden desarrollar capacidad para aumentar el suministro global de vacunas contra la covid-19. Pero no quieren apelar a la licencia obligatoria por temor a represalias del Gobierno de Estados Unidos o de otros países en los que haya titulares de patentes. La liberación general de patentes vencerá el temor de los países a invocar la licencia obligatoria por separado y resolverá otros obstáculos burocráticos importantes que afectan el uso de esas licencias. También puede ayudar para otras tecnologías además de las vacunas (solventes y reactivos, frascos, kits de diagnóstico, etcétera). La liberación de patentes se puede diseñar de forma cuidadosa y selectiva. Los titulares deben recibir una compensación razonable por el uso exitoso de las patentes, y la aplicación debería limitarse a la lucha contra la covid, sin extensión automática a otros usos. Además, la suspensión de patentes debe ser temporal, digamos, por cinco años.

La industria farmacéutica sostiene que la suspensión la despojará de ganancias legítimas y de incentivos financieros para el desarrollo futuro de medicamentos.
Pero estas afirmaciones son muy exageradas y obedecen más a la codicia que a la razón. 

 Las patentes en posesión de Moderna, BioNTech-Pfizer y otras empresas no son resultado ante todo de innovaciones propias, sino más bien de investigaciones académicas financiadas por el Gobierno de Estados Unidos, en particular, a través de los Institutos Nacionales de Salud (NIH). Las empresas privadas reclaman derecho exclusivo a patentes que son resultado en gran medida de la financiación pública y de la investigación académica.

Algunos de los avances científicos más importantes en relación con las vacunas de ARNm son fruto de investigaciones realizadas con subvenciones de los NIH en los noventa y a principios de 2000 por una bioquímica y un inmunólogo de la Universidad de Pensilvania, y sus descubrimientos fueron posibles gracias a una red de investigadores académicos también financiada por los NIH. La Universidad de Pensilvania todavía es titular de patentes clave de las que dio licencia a BioNTech y Moderna. Desde la aparición de la covid-19, el Gobierno de Estados Unidos proveyó al menos 955 millones de dólares a Moderna para acelerar ensayos clínicos y otros procesos, y además suscribió con BioNTech-Pfizer un contrato de compra anticipada. En total, el Gobierno de Estados Unidos aportó más de 10.000 millones de dólares al desarrollo acelerado de vacunas contra la covid.

Ver: 

I+D con dinero público en PHARMACOSERÍAS

Las empresas aportaron inversores privados para crear capacidad de fabricación y sostener las últimas etapas de investigación y desarrollo y los ensayos clínicos necesarios para completar la creación de las vacunas. Es una participación importante para la cual los inversores privados arriesgaron sumas sustanciales. Pero tuvieron al hacerlo la colaboración indispensable del Gobierno de Estados Unidos.

Los inversores privados van a tener grandes ganancias, así que deberían contener la codicia (o alguien debería contenerla por ellos) y reconocer que en esta etapa es necesario compartir las patentes con todo el mundo. La capitalización actual de Moderna ronda los 73.400 millones de dólares, una cifra enorme en comparación con los 1.100 millones de dólares que recaudó la salida a Bolsa de la empresa en 2018.

 


Los beneficios de las vacunas de ARNm y otras propiedades intelectuales deben ponerse ya mismo a disposición de todo el mundo, y los conocimientos prácticos relacionados deben compartirse tan rápido y tan ampliamente como sea posible.

Podemos acelerar la inmunización en todo el mundo para salvar vidas, evitar la aparición de nuevas variantes y poner fin a la pandemia. La propiedad intelectual debe estar al servicio del bien mundial, no la humanidad al servicio de los intereses de unas pocas empresas privadas.


JEFFREY D. SACHS
  profesor de la Universidad de Columbia y director de su Centro de Desarrollo Sostenible. © Project Syndicate 1995–2021.

miércoles, 12 de mayo de 2021

Efectos adversos muy raros, esperables e impredecibles...

 


No existe un fármaco sin posibles reacciones secundarias 

Un epidemiólogo advierte de eventuales nuevas alertas de seguridad. 

El prospecto de cualquier medicamento, hasta el del común paracetamol, incluye una lista de posibles efectos secundarios más larga que la de indicaciones del principio activo. Se clasifican según su gravedad y la tasa de recurrencia: desde los “muy frecuentes”, que se registran en uno de cada 10 pacientes, a los “muy raros”, detectados en uno de cada 10.000 enfermos o más. Entre estos últimos se encuentran los 222 casos de trombosis reportados hasta la pasada semana en Europa tras la vacunación de 34 millones de personas con el fármaco de AstraZeneca


Ver: 

Prospectos que confunden en PHARMACOSERÍAS

La investigación farmacológica asume que estas consecuencias “muy raras” son esperables y, en muchos casos, impredecibles e inevitables por los procedimientos del desarrollo de los compuestos y la falta de biomarcadores de un riesgo potencial. 

Pero los beneficios compensan.

Hay más posibilidades de sufrir un accidente de tráfico que sufrir un efecto adverso grave con las vacunas”, advierte Jesús Rodríguez Baño, investigador de la Universidad de Sevilla. La especialista en Farmacología Clínica de la Universidad de Málaga Encarnación Blanco añade: “Los efectos secundarios adversos de la mayoría de los medicamentos son superiores a los detectados en las vacunas y el riesgo de trombosis en enfermos de covid también es mayor que en los vacunados”. Según la Sociedad Española de Trombosis y Hemostasia, en los pacientes en UCI alcanza hasta un 25 % de los casos; en los no críticos, al 5%; y entre los enfermos leves, al 1%.

Los efectos adversos se tienen en cuenta desde las primeras fases de investigación, pero a pesar de todas las cautelas, algunos son inevitables. Un medicamento es una complejísima receta bioquímica cuya composición no puede ser universalmente inocua. “No existe ninguno que no tenga efectos secundarios”, explica Rodríguez Baño. La razón es que cada cuerpo responde de forma particular a los fármacos.

En este sentido, todas las dosis de cualquier fórmula de inmunización implican posibles consecuencias raras y poco frecuentes. “Las declaraciones de efectos adversos son más numerosas con otras vacunas que con la de AstraZeneca”, explica el investigador de la Universidad de Sevilla. Pero, insiste, “el beneficio es muy superior al riesgo de los efectos adversos”. Un ejemplo de la importancia de esta relación entre peligros potenciales y ventajas es la vacuna contra la viruela. Por cada millón de personas tratadas con el fármaco, entre 14 y 52 podrían tener una reacción que pone la vida en riesgo. Sin embargo, la generalización del medicamento ha erradicado la enfermedad.

Los efectos de los compuestos se tienen en cuenta desde el primer momento de su desarrollo, pero Blanco advierte que es “imposible predecirlos todos”. La clave está en la cuarta fase, cuando, en el caso de las vacunas contra la covid, la inmunización alcanza a millones de personas. En este momento, las fórmulas de detección son los mecanismos de farmacovigilancia, el sistema de notificación de eventos adversos tras la inmunización. Este protocolo supone, según explica Rodríguez Baño, “que los médicos tienen que comunicar cualquier efecto, hasta un tropiezo, esté o no relacionado con la vacuna”. Incluso los pacientes pueden notificar un síntoma, añade Blanco.

La acumulación de declaraciones puede indicar si hay una vinculación causal (un efecto provocado por el fármaco) o solo temporal, cuando se produce al mismo tiempo pero sin relación directa. Este análisis permite ver si la tasa de aparición de un síntoma es similar a la que se daba antes de la aplicación generalizada de la vacuna, algo difícil de seguir durante las fases de ensayos clínicos previas porque el número de vacunados es insuficiente para obtener una imagen precisa de la recurrencia. 


Los efectos muy raros, los que se registran en uno de cada 10.000 pacientes, son difíciles de detectar en la fase tres por la insuficiencia de muestras que se han hecho. En el caso de AstraZeneca, sobre algo más de 30.000 personas. Es más de lo habitual pero no suficiente para los efectos adversos muy raros.

Sistema de seguimiento

Tanto Blanco como Rodríguez Baño coinciden en que, además, no existen biomarcadores de riesgo, sustancias que anticipen una incompatibilidad biológica o un proceso fisiológico inesperado. “Pero sí se dan signos a vigilar”, aclara la farmacóloga.A partir de determinar la relación causal entre un efecto y la administración de un medicamento, se investiga la explicación patológica y cómo evitar la consecuencia adversa.

Pese a las condiciones que hacen impredecibles e inevitables los esperables efectos secundarios muy raros, todos los científicos coinciden en que el sistema de seguimiento funciona. Cada comunidad cuenta con un centro de farmacovigilancia en contacto con la Agencia Española del Medicamento que, a su vez, se comunica con su homóloga europea, la EMA. “Está muy bien articulado”, afirma Blanco.

La singularidad de la pandemia ha hecho que algo habitual, como un efecto secundario, se convierta en un episodio relevante que ha alterado la estrategia de inmunización de todo el mundo. Se ha unido la peculiaridad de los casos detectados en personas menores de 60 años, especialmente mujeres, sin factores de riesgo asociados. La EMA mantiene la alerta, pero no hay alarma. “Se seguirá investigando y monitorizando”, asegura Rodríguez Baño.


Ian Douglas, profesor de Farmacoepidemiología de la London School of Hygiene and Tropical Medicine, resume: “Es posible que veamos nuevas alertas de seguridad con cualquiera de las vacunas. Es la naturaleza de los medicamentos eficaces; sus efectos secundarios más raros emergen cuando se usan a gran escala”.

RAÚL LIMÓN, Sevilla El Pais 9 abril 2021

martes, 11 de mayo de 2021

Creatividad: José Gregorio Hernandez y el Carvativir


 

La figura de José Gregorio Hernández, venerado en muchos estratos de la sociedad venezolana, preside muchos centros de salud pública y se ha representado en numerosas obras de arte. Su vida ha sido recreada en varias series de televisión y se le convoca también en rituales de santería, comunes en zonas populares y deprimidas del país. Tal es su fama que hasta el propio presidente venezolano, Nicolás Maduro, invocó su nombre para presentar hace un par de meses las famosas “gotitas milagrosas de José Gregorio Hernández”, un antiviral llamado Carvativir, fabricado por el Gobierno y presentado como “milagroso” por sus presuntas propiedades en el tratamiento de coronavirus. 

En realidad, se trata de un fármaco inocuo cuyos principios activos son el isotomol y el carvacol, sustancias incoloras emanadas de aceites esenciales de plantas como el tomillo y el orégano.


Ver: 

Todo sobre José Gregorio Hernandez en PHARMACOSERÍAS

 

Series de televisión, santería y “gotitas milagrosas” El Pais 30 abril 2021

Fuertes críticas ha recibido Nicolás Maduro por anunciar unas «gotas milagrosas» del beato José Gregorio Hernández, llamadas Carvativir, que supuestamente curan la infección del coronavirus al 100% en los pacientes contagiados.


Este domingo Maduro dijo por la estatal Venezolana de Televisión que las gotitas se ponen debajo de la lengua cada cuatro horas. «Es una medicina totalmente inocua. No tiene ningún tipo de efectos secundarios. Pudiéramos decir: ni negativos. Ha demostrado una efectividad tremenda», aseveró.

Añadió que esta semana sostendrá una reunión con todas las autoridades de Salud del país para «establecer el sistema de distribución directa para que todos los Centros de Diagnóstico Integral, (CDI), todos los hospitales y todos los ambulatorios tengan el Carvativir por cientos».


 

Nadie ha visto el medicamento ni hay testimonios de pacientes que hayan sido tratados con estas gotitas. Maduro dice que el remedio comenzó a ser probado hace nueve meses en contagiados que estaban recluidos en el centro sanitario improvisado del Poliedro de Caracas.

Carece de validación

El misterio sigue rodeando el Carvativir, sobre todo que lo vinculan al beato José Gregorio Hernández, un médico muy popular entre los venezolanos. Maduro no ha querido revelar la identidad del científico principal que está detrás de la creación de las gotas, que ya tienen patente nacional e internacional. Pero aseguró que se trata de una «mente brillante y que por los momentos lo protegerán en el anonimato».


Sin embargo, el ex ministro de Sanidad, José Felix Oletta, analizó la ficha técnica de Carvativir, que es un producto derivado del timol, catalogado entre los antisépticos usados en enjuagues bucales y pastas dentales, «no como medicamento».

En conversación con ABC, el médico internista Oletta afirma que el Carvativir es «un producto sin soporte validado por evidencias de estudios clínicos. Carece de validación por ensayos clínicos, aleatorios, doble ciego, publicado en revistas científicas especializadas».

«Su uso tradicional es como un antiséptico o bactericida, aplicado en la piel y como enjuague bucal», añadió. 

.../...

Otro que criticó las «gotitas milagrosas» fue el ex alcalde de Chacao, Ramón Muchacho, al señalar que Maduro supera su propio récord de irresponsabilidad al prescribir las «goticas de José Gregorio Hernández» como una solución al COVID. «No le importa la vida de los venezolanos».(Más)


 

 


Armando Info: El verdadero milagro tras el Carvativir parece comercial y no farmacéutico

Reseña la web de Armando.info que el verdadero milagro del Carvativir parece ser la conversión de la persona jurídica de un importador de repuestos para carros en un desconocido laboratorio farmacéutico

domingo, 9 de mayo de 2021

Citario/El dijo que...: "Morir en libro", J.L. Borges

 

"Cuando los escritores mueren, 

se convierten en libros, 

lo que, después de todo, 

no es una encarnación tan mala.

De los diversos instrumentos 

inventados por el hombre, 

el más asombroso es el libro; 

todos los demás son extensiones de su cuerpo… 

Sólo el libro es una extensión 

de la imaginación y la memoria”.

Jorge Luis Borges

sábado, 8 de mayo de 2021

SANDOZ: El Vaticano invirtió en la industria de la píldora del día después


 

Durante 20 años, la Secretaría de Estado del Vaticano, gobernada por el número tres de la institución, el cardenal Angelo Becciu, fue accionista de las industrias farmacéuticas Sandoz (Novartis) y Roche, que producían las pastillas anticonceptivas conocidas como la píldora del día después. 


Así lo ha revelado al programa 'Report' del canal tres de la Rai (la radiotelevisión pública italiana) el alto ejecutivo Libero Milone, nombrado en 2015 por el papa Francisco como “revisor independiente”.

Según ha desvelado Milone, el Vaticano invirtió al menos 20 millones de euros que acabó retirando en 2016 al asumir que habían cometido un inmenso "error" durante dos décadas, nada menos. “No tendrás límites para actuar” le dijo Francisco a Milone tras nombrarlo ilustrándole sobre los objetivos de su cargo. Por la cabeza de este exdirectivo de Deloite Italia debió pasar aquella frase del Quijote, “con la Iglesia hemos topado, amigo Sancho”. La sombra del ya conocido Vaticano paralelo, la trama económica financiera que manejaba el cardenal Becciu, cesado por Bergoglio hace un año para espanto de muchos católicos. Los motivos para apartarlo emergieron tirando de los hilos de la opacidad vaticana. Además de la inversión farmacéutica destapada ahora, había perdido 300 millones de euros en la compra venta del edificio Harrod's londinense, según reflejó el fiscal investigador..

Una trama milenaria

Las incursiones financieras ocultas del Vaticano se han sucedido a lo largo de la historia. No es nuevo, viene de antiguo, de cuando los papas pierden los Estado Pontificios (1870) y, desapareciendo la economía real (fábricas, molinos, etc.), el Vaticano entra en el mundo de las finanzas para que los ingresos produzcan beneficios. Dado que había pocos curas, obispos y cardenales que entendieran de finanzas, los Papas confiaron sus ingresos, generalmente donativos y alquileres, a financieros externos, más que encantados por el dinero en metálico que les llegaba.


Todos, o casi todos terminaron malamente, como Michele Sindona, suicida o suicidado en prisión, y Roberto Calvi, suicida o suicidado en un puente de Londres. A causa de la mediación de expertos externos, el Vaticano fue casi sin saberlo –alguien debía saber-- accionista de industrias contrarias a su Evangelio, como la bélica Lokheed y los estudios cinematográficos de Paramount. O cuando en los años 60, mientras Pablo VI publicaba la encíclica 'Humanae Vitae', que prohibió los anticonceptivos, resultaba accionista de la entonces farmacéutica Seronno, que producía los primeros anticonceptivos orales, como las famosas --en Italia-- pastillas Luteolas. 

 Milone afirma en el programa 'Report' que “el Apsa –actualmente una especie de banco central vaticano-- había invertido en algunas empresas farmacéuticas que nosotros considerábamos como inversiones de riesgo, porque no se correspondían a la doctrina social de la Iglesia”. De hecho la Academia para la Vida del Vaticano considera que se trata de una “pastilla abortiva”, frente a la que “los médicos tienen que presentar objeción de conciencia”. Desde su aparición, los papas no se han pronunciado explícitamente.

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viernes, 7 de mayo de 2021

Cinema Paradiso: Little Pink House - La casa del rio / Courtney Balaker


Una enfermera de un pequeño pueblo lidera a sus vecinos de clase obrera en su lucha por salvar sus hogares frente a los intereses políticos y corporativos que quieren dar la tierra a la Pfizer Corporation.

Inspirada en un libro basado en hechos reales, "La Casa del Río" nos muestra la historia de lucha de un vecindario contra los abusos políticos y corporativos.


 

 Susette Kelo’s Supreme Court case now has a Hollywood ending, just not the one she hoped for. What Kelo wanted when she took her case to the high court more than a decade ago was to get to stay in her little pink house in New London, Connecticut. The city was trying to force her out to make way for development, and Kelo didn’t want to go. 

The high court ruled against her.

Now Kelo’s story has been turned into a movie, “Little Pink House,” . It’s a movie she and those involved in the film hope will get people to think about the government’s power to take private property for public use. Governments can use that power, called eminent domain, as long as they fairly compensate owners.

Kelo, who was in Washington this week to speak about the film, said what city and state officials did “ripped our hearts out.”

Kelo wasn’t looking for a fight when she bought her house overlooking the Thames River in 1997 and had it painted Odessa Rose pink. Divorced and with five grown sons, she was looking for a place of her own. She found it in the 100-year-old cottage. Shortly after she moved in, pharmaceutical manufacturer Pfizer announced it would move in nearby, building a research facility that opened in 2001.

New London hoped Pfizer’s move could help revitalize the city and, with the help of a private nonprofit development corporation, sought to redevelop land near the facility. A hotel, housing, office space, restaurants and shopping were planned. To get it done, the city authorized the use of eminent domain.

Kelo thought that was wrong, and she and a small group of other homeowners took on the city. They acknowledged eminent domain could be used to take their homes for public uses such as a road or military base, but they argued the planned development didn’t count.

She was just fearless,” said Catherine Keener, who plays Kelo in the movie. “She took on everybody.”

Kelo had help. The Virginia-based Institute for Justice represented her and the other homeowners. The group was also instrumental in the new movie’s making, bringing a book about the case to the attention of filmmakers Courtney Moorehead Balaker and Ted Balaker.

Courtney Balaker, the movie’s writer and director, said she was “blown away” by Kelo’s case but also by Kelo herself. She compared her story to that of Erin Brockovich, a nonlawyer and divorced mother of three who took on utility company PG&E over contaminated groundwater in Hinkley, California, inspiring a 2000 movie. One big difference: Brockovich won.

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jueves, 6 de mayo de 2021

COVID19: Erecciones peligrosas

 


Thromboembolic complications related to SARS-CoV-2 have been extensively reported. They include deep vein thrombosis, pulmonary embolism, ischemic stroke, and acute coronary syndrome. Penile thrombosis has not been reported as a thrombotic complication of SARS-CoV-2 infection with hypercoagulability. 

Here we describe a case of priapism as a thromboembolic complication in a patient with COVID-19 who recovered from acute respiratory distress syndrome (ARDS). We discuss the underlying pathophysiological mechanisms mainly related to an hypercoagulability state. Emergency management consisted on an intracavernosal injection of the sympathomimetic agent ethylephrine and cavernosal blood aspiration. The patient experienced no recurrences under thromboprophylaxis by enoxaparin 40 mg twice daily.(Más)

 


 

miércoles, 5 de mayo de 2021

AstraZeneca: I+D en vacunas con dinero público


 

Un total de 170 personalidades mundiales, entre ellos premios Nobel, ex jefes de Estado y ex primeros ministros, enviaron una carta a Joe Biden, presidente de EE UU, para pedirle la suspensión temporal de las patentes de las vacunas de la covid. “Han sido la inversión pública y la colaboración internacional las que han traído las vacunas”, dicen. Lo confirma un estudio que revela que el fármaco de Astra Zeneca se financió en un 97% con fondos del Reino Unido, la UE y otros organismos públicos.

El estudio más ambicioso hasta la fecha sobre la financiación de las vacunas frente al coronavirus, en este caso la de AstraZeneca, revela que la industria farmacéutica soportó menos del 3% de los costes de investigación. La mayor parte de los 120 millones de euros invertidos llegaron del Gobierno del Reino Unido (45 millones), la Comisión Europea (30 millones) y entidades financiadas también con fondos públicos (centros de investigación y fundaciones). Esta prueba de lo relevante que ha sido la financiación pública vuelve a poner sobre la mesa el tema de la liberación de patentes, extremo por el que 170 personalidades mundiales enviaron ayer una carta al presidente de EE UU, Joe Biden, para pedir la suspensión temporal de estas licencias.


 

Han sido la inversión pública y la colaboración internacional las que han traído las vacunas”, resumen en un comunicado los autores del estudio, investigadores de la organización independiente Alianza de Universidades por las Medicinas Esenciales en el Reino Unido. 

El trabajo, avanzado ayer por el diario británico The Guardian y pendiente de ser revisado antes de su publicación en una revista científica, rastrea cientos de millones de ayudas públicas a la investigación en las últimas dos décadas y localiza las que han hecho posible la vacuna. 


 

Estas nuevas informaciones avivan el debate sobre la posibilidad de dejar sin efecto el sistema de patentes que impide fabricar vacunas a otros productores que no sean los titulares de las licencias. Esto, apuntan los críticos, está retrasando la inoculación a la totalidad de la población mundial. Así lo evidencia que nueve de cada 10 dosis se han pinchado en los países ricos, mientras los más pobres tendrán que esperar meses o incluso años. Este escenario, más allá de la ética, aumenta el riesgo de que surjan variantes del virus que hagan ineficaces las vacunas, según los expertos. La suspensión temporal de las patentes mientras dure la pandemia ha ganado adeptos en los últimos tiempos, como evidencia la carta pública remitida a Biden. Entre los firmantes están los expresidentes del Gobierno de España José Luis Rodríguez Zapatero y Felipe González, el expresidente francés, François Hollande o el ex primer ministro británico Gordon Brown. “Estamos esperanzados por las informaciones según las cuales vuestra Administración está examinando una suspensión temporal de los derechos de propiedad intelectual de la OMC [Organización Mundial del Comercio] durante la pandemia, como propusieron Sudáfrica y la India” el pasado otoño, continúa.

La OMC ha sido tradicionalmente el foro en el que los países ricos —en los que tienen su sede las grandes farmacéuticas— han defendido los intereses del sector. “De hecho, la exención de las patentes la están paralizando en este organismo un grupo muy reducido de gobiernos, entre ellos Estados Unidos, la Unión Europea, Reino Unido, Suiza y Japón. Sin este veto, nuevos actores podrían incrementar la producción”, explica Irene Bernal, investigadora de No Es Sano, entidad que aboga por el acceso universal a los fármacos y el fin de las patentes. 

Tercera vía 

La Comisión Europea defendió hace 10 días que la escasez de vacunas “no se resolverá suspendiendo las patentes” porque hay “una insuficiente capacidad de producción”. José Félix Lobo, catedrático emérito en Economía de la Universidad Carlos III (Madrid), coincide en que “a corto plazo, la suspensión de las patentes no resolvería el problema” y añade que “para lograr que [las vacunas] lleguen a los países más vulnerables, es necesario dotar de más recursos a Covax [coalición participada por la Organización Mundial de la Salud] y establecer mecanismos para que las vacunas encargadas de más por los países ricos sean reenviadas a los que no tienen. Reformar el sistema de patentes es necesario, pero ahora no es lo más prioritario”. Guillem López-Casasnovas, director del Centro de Investigación en Economía y Salud de la Universidad Pompeu Fabra (Barcelona), recuerda que “la OMC ha tenido siempre un mecanismo para la exención temporal de las patentes”. “Ejecutarlo solo requiere la voluntad de los gobiernos, pero antes deben ponerse de acuerdo, asumir la indemnización a la farmacéutica y aceptar el precedente que genera”, añade.

En la OMC ha surgido la llamada tercera vía, propuesta a principios de marzo por una decena de países, entre ellos Australia, Canadá, Chile y Colombia. Esta iniciativa aboga por impulsar acuerdos entre farmacéuticas para que las titulares de las patentes puedan ceder la producción de más dosis a otras compañías. Para la UE, esta es la mejor fórmula para incrementar la producción durante los próximos meses. No Es Sano, en cambio, la ve como un “movimiento defensivo del sector y una solución que no ataca el problema de raíz, que es el obstáculo que las patentes suponen para que vacunas y otros medicamentos lleguen a todos”. (Ver)

Imágenes: Slideshare F.Comas/PHARMACOSERÍAS

martes, 4 de mayo de 2021

Creatividad: Coronapoly No es nada mamá...solo un juego.

 

Aunque el coronavirus ha tenido un fuerte impacto económico en la gran mayoría de sectores del país, algunos como el de los juegos de mesa y los puzzles han registrado excelentes resultados en los últimos meses. 

 
Así, durante las primeras cuatro semanas de confinamiento, las ventas en esta categoría crecieron hasta un 41%, según datos de The NPD Group, convirtiéndose Monopoly en el juego más vendido de todo el mercado. 

 

Y no podía faltar un Lifecycle Management (LCM) y asi nace...Coronapoly

Irene Rueda Jácome tiene 13 años, vive en A Coruña y es una apasionada de los juegos de mesa. Explica que con esto del confinamiento ella y su hermano Juan ya tienen muy manidos los que tienen por casa, así que se le ocurrió crear uno nuevo adaptado a los tiempos que corren. «Lo bautizamos Coronapoly y, como se puede deducir por el nombre, está inspirado en el Monopoly», explica. 

Su propuesta, sin embargo, no se basa en negociar y adquirir el máximo número de propiedades inmobiliarias, sino que gana el que más y mejor cumple con las normas del estado de alarma y evita caer en la bancarrota de la salud que supone el coronavirus.(Más)


lunes, 3 de mayo de 2021

Humor...es lunes: Vacunarme y...salir de la "clandestinidad.




 


En las instalaciones de Chesterfield, Misuri, billones de bacterias producen diminutos bucles de ADN que contienen genes de coronavirus, la materia prima de la vacuna de Pfizer-BioNTech.

Es el comienzo de un complejo proceso de fabricación y pruebas que dura 60 días y en el que participan instalaciones de Pfizer en tres estados. El resultado serán millones de dosis de la vacuna, congeladas y listas para ser enviadas.

 Más

 

domingo, 2 de mayo de 2021

Memoria de un mundo sin abrazos / World Press Photo 2021


Mads Nissen es el autor de la foto del año. 

El danés ha ganado el concurso World Press Photo 2021 con una imagen que refleja la soledad de los ancianos, agudizada durante la pandemia. La foto se titula El primer abrazo, que en este caso une a Rosa Luzia Lunardi, de 85 años, con la enfermera Adriana Silva da Costa Souza. Tomada el 5 de agosto de 2020 en la residencia de ancianos Viva Bem, de São Paulo (Brasil), capta la primera caricia que la anciana recibía en cinco meses. 

Los cuidadores tenían órdenes de reducir el contacto físico con los ancianos y en el centro se inventaron “la cortina de los abrazos”, hecha de plástico y con mangas para rodear a la persona mayor. Nissen ya ganó este mismo premio en 2015 con una escena de una pareja homosexual en Rusia, país que en 2013 aprobó una ley que prohibía la propaganda de relaciones sexuales no tradicionales. En ambas convocatorias, las fotos se han publicado en el diario de su país Politiken

Al saberse ganador, Nissen declaró que la imagen es una historia de esperanza y de amor en los tiempos más difíciles. “Cuando supe de la crisis que estaba teniendo lugar en Brasil y del pobre liderazgo del presidente Bolsonaro, que ha ignorado el virus, sentí la necesidad de hacer algo”. 

Para Kevin WY Lee, fotógrafo miembro del jurado, esta es una imagen icónica de la covid-19 porque “resume un momento extraordinario de nuestras vidas en cualquier lugar: aquí leo la vulnerabilidad, los seres queridos, la pérdida y la separación, pero también la supervivencia. Todo ello en una sola imagen. Si la miras bien, verás unas alas. El símbolo del vuelo y la esperanza”, ha declarado.

 Un abrazo contra la soledad  ISABEL FERRER, El País 16 abril 2021

 


 

La asepsia es absoluta, pero la emoción resulta contagiosa, como un virus que atraviesa el plástico que separa a dos mujeres que se abrazan en una rebelión contra el aislamiento. La imagen que ayer ganó el gran premio World Press Photo 2021 no podía tener otro argumento que el de una pandemia que a lo largo del último año ha saturado los canales informativos de historias e imágenes, pero también de esperanzas y frustraciones, distancias y restricciones. 

El danés Mads Nissen tomó esta fotografía el pasado agosto en Sao Paulo (Brasil), donde tuvo oportunidad de captar el primer abrazo que la octogenaria Rosa Luzia Lunardi –de espaldas– recibía en cinco meses. Se lo dio su cuidadora, Adriana, a través de la ‘cortina de abrazos’ que inventaron para paliar la soledad de los ancianos de la residencia Viva Bem. Mientras los laboratorios farmacéuticos ensayaban sus vacunas para contener el avance del Covid, a una escala inferior, pero no menos humana, algunos diseñaron el remedio contra la enfermedad de la pena.

ABC 16.4.21