viernes, 7 de mayo de 2021

Cinema Paradiso: Little Pink House - La casa del rio / Courtney Balaker


Una enfermera de un pequeño pueblo lidera a sus vecinos de clase obrera en su lucha por salvar sus hogares frente a los intereses políticos y corporativos que quieren dar la tierra a la Pfizer Corporation.

Inspirada en un libro basado en hechos reales, "La Casa del Río" nos muestra la historia de lucha de un vecindario contra los abusos políticos y corporativos.


 

 Susette Kelo’s Supreme Court case now has a Hollywood ending, just not the one she hoped for. What Kelo wanted when she took her case to the high court more than a decade ago was to get to stay in her little pink house in New London, Connecticut. The city was trying to force her out to make way for development, and Kelo didn’t want to go. 

The high court ruled against her.

Now Kelo’s story has been turned into a movie, “Little Pink House,” . It’s a movie she and those involved in the film hope will get people to think about the government’s power to take private property for public use. Governments can use that power, called eminent domain, as long as they fairly compensate owners.

Kelo, who was in Washington this week to speak about the film, said what city and state officials did “ripped our hearts out.”

Kelo wasn’t looking for a fight when she bought her house overlooking the Thames River in 1997 and had it painted Odessa Rose pink. Divorced and with five grown sons, she was looking for a place of her own. She found it in the 100-year-old cottage. Shortly after she moved in, pharmaceutical manufacturer Pfizer announced it would move in nearby, building a research facility that opened in 2001.

New London hoped Pfizer’s move could help revitalize the city and, with the help of a private nonprofit development corporation, sought to redevelop land near the facility. A hotel, housing, office space, restaurants and shopping were planned. To get it done, the city authorized the use of eminent domain.

Kelo thought that was wrong, and she and a small group of other homeowners took on the city. They acknowledged eminent domain could be used to take their homes for public uses such as a road or military base, but they argued the planned development didn’t count.

She was just fearless,” said Catherine Keener, who plays Kelo in the movie. “She took on everybody.”

Kelo had help. The Virginia-based Institute for Justice represented her and the other homeowners. The group was also instrumental in the new movie’s making, bringing a book about the case to the attention of filmmakers Courtney Moorehead Balaker and Ted Balaker.

Courtney Balaker, the movie’s writer and director, said she was “blown away” by Kelo’s case but also by Kelo herself. She compared her story to that of Erin Brockovich, a nonlawyer and divorced mother of three who took on utility company PG&E over contaminated groundwater in Hinkley, California, inspiring a 2000 movie. One big difference: Brockovich won.

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jueves, 6 de mayo de 2021

COVID19: Erecciones peligrosas

 


Thromboembolic complications related to SARS-CoV-2 have been extensively reported. They include deep vein thrombosis, pulmonary embolism, ischemic stroke, and acute coronary syndrome. Penile thrombosis has not been reported as a thrombotic complication of SARS-CoV-2 infection with hypercoagulability. 

Here we describe a case of priapism as a thromboembolic complication in a patient with COVID-19 who recovered from acute respiratory distress syndrome (ARDS). We discuss the underlying pathophysiological mechanisms mainly related to an hypercoagulability state. Emergency management consisted on an intracavernosal injection of the sympathomimetic agent ethylephrine and cavernosal blood aspiration. The patient experienced no recurrences under thromboprophylaxis by enoxaparin 40 mg twice daily.(Más)

 


 

miércoles, 5 de mayo de 2021

AstraZeneca: I+D en vacunas con dinero público


 

Un total de 170 personalidades mundiales, entre ellos premios Nobel, ex jefes de Estado y ex primeros ministros, enviaron una carta a Joe Biden, presidente de EE UU, para pedirle la suspensión temporal de las patentes de las vacunas de la covid. “Han sido la inversión pública y la colaboración internacional las que han traído las vacunas”, dicen. Lo confirma un estudio que revela que el fármaco de Astra Zeneca se financió en un 97% con fondos del Reino Unido, la UE y otros organismos públicos.

El estudio más ambicioso hasta la fecha sobre la financiación de las vacunas frente al coronavirus, en este caso la de AstraZeneca, revela que la industria farmacéutica soportó menos del 3% de los costes de investigación. La mayor parte de los 120 millones de euros invertidos llegaron del Gobierno del Reino Unido (45 millones), la Comisión Europea (30 millones) y entidades financiadas también con fondos públicos (centros de investigación y fundaciones). Esta prueba de lo relevante que ha sido la financiación pública vuelve a poner sobre la mesa el tema de la liberación de patentes, extremo por el que 170 personalidades mundiales enviaron ayer una carta al presidente de EE UU, Joe Biden, para pedir la suspensión temporal de estas licencias.


 

Han sido la inversión pública y la colaboración internacional las que han traído las vacunas”, resumen en un comunicado los autores del estudio, investigadores de la organización independiente Alianza de Universidades por las Medicinas Esenciales en el Reino Unido. 

El trabajo, avanzado ayer por el diario británico The Guardian y pendiente de ser revisado antes de su publicación en una revista científica, rastrea cientos de millones de ayudas públicas a la investigación en las últimas dos décadas y localiza las que han hecho posible la vacuna. 


 

Estas nuevas informaciones avivan el debate sobre la posibilidad de dejar sin efecto el sistema de patentes que impide fabricar vacunas a otros productores que no sean los titulares de las licencias. Esto, apuntan los críticos, está retrasando la inoculación a la totalidad de la población mundial. Así lo evidencia que nueve de cada 10 dosis se han pinchado en los países ricos, mientras los más pobres tendrán que esperar meses o incluso años. Este escenario, más allá de la ética, aumenta el riesgo de que surjan variantes del virus que hagan ineficaces las vacunas, según los expertos. La suspensión temporal de las patentes mientras dure la pandemia ha ganado adeptos en los últimos tiempos, como evidencia la carta pública remitida a Biden. Entre los firmantes están los expresidentes del Gobierno de España José Luis Rodríguez Zapatero y Felipe González, el expresidente francés, François Hollande o el ex primer ministro británico Gordon Brown. “Estamos esperanzados por las informaciones según las cuales vuestra Administración está examinando una suspensión temporal de los derechos de propiedad intelectual de la OMC [Organización Mundial del Comercio] durante la pandemia, como propusieron Sudáfrica y la India” el pasado otoño, continúa.

La OMC ha sido tradicionalmente el foro en el que los países ricos —en los que tienen su sede las grandes farmacéuticas— han defendido los intereses del sector. “De hecho, la exención de las patentes la están paralizando en este organismo un grupo muy reducido de gobiernos, entre ellos Estados Unidos, la Unión Europea, Reino Unido, Suiza y Japón. Sin este veto, nuevos actores podrían incrementar la producción”, explica Irene Bernal, investigadora de No Es Sano, entidad que aboga por el acceso universal a los fármacos y el fin de las patentes. 

Tercera vía 

La Comisión Europea defendió hace 10 días que la escasez de vacunas “no se resolverá suspendiendo las patentes” porque hay “una insuficiente capacidad de producción”. José Félix Lobo, catedrático emérito en Economía de la Universidad Carlos III (Madrid), coincide en que “a corto plazo, la suspensión de las patentes no resolvería el problema” y añade que “para lograr que [las vacunas] lleguen a los países más vulnerables, es necesario dotar de más recursos a Covax [coalición participada por la Organización Mundial de la Salud] y establecer mecanismos para que las vacunas encargadas de más por los países ricos sean reenviadas a los que no tienen. Reformar el sistema de patentes es necesario, pero ahora no es lo más prioritario”. Guillem López-Casasnovas, director del Centro de Investigación en Economía y Salud de la Universidad Pompeu Fabra (Barcelona), recuerda que “la OMC ha tenido siempre un mecanismo para la exención temporal de las patentes”. “Ejecutarlo solo requiere la voluntad de los gobiernos, pero antes deben ponerse de acuerdo, asumir la indemnización a la farmacéutica y aceptar el precedente que genera”, añade.

En la OMC ha surgido la llamada tercera vía, propuesta a principios de marzo por una decena de países, entre ellos Australia, Canadá, Chile y Colombia. Esta iniciativa aboga por impulsar acuerdos entre farmacéuticas para que las titulares de las patentes puedan ceder la producción de más dosis a otras compañías. Para la UE, esta es la mejor fórmula para incrementar la producción durante los próximos meses. No Es Sano, en cambio, la ve como un “movimiento defensivo del sector y una solución que no ataca el problema de raíz, que es el obstáculo que las patentes suponen para que vacunas y otros medicamentos lleguen a todos”. (Ver)

Imágenes: Slideshare F.Comas/PHARMACOSERÍAS

martes, 4 de mayo de 2021

Creatividad: Coronapoly No es nada mamá...solo un juego.

 

Aunque el coronavirus ha tenido un fuerte impacto económico en la gran mayoría de sectores del país, algunos como el de los juegos de mesa y los puzzles han registrado excelentes resultados en los últimos meses. 

 
Así, durante las primeras cuatro semanas de confinamiento, las ventas en esta categoría crecieron hasta un 41%, según datos de The NPD Group, convirtiéndose Monopoly en el juego más vendido de todo el mercado. 

 

Y no podía faltar un Lifecycle Management (LCM) y asi nace...Coronapoly

Irene Rueda Jácome tiene 13 años, vive en A Coruña y es una apasionada de los juegos de mesa. Explica que con esto del confinamiento ella y su hermano Juan ya tienen muy manidos los que tienen por casa, así que se le ocurrió crear uno nuevo adaptado a los tiempos que corren. «Lo bautizamos Coronapoly y, como se puede deducir por el nombre, está inspirado en el Monopoly», explica. 

Su propuesta, sin embargo, no se basa en negociar y adquirir el máximo número de propiedades inmobiliarias, sino que gana el que más y mejor cumple con las normas del estado de alarma y evita caer en la bancarrota de la salud que supone el coronavirus.(Más)


lunes, 3 de mayo de 2021

Humor...es lunes: Vacunarme y...salir de la "clandestinidad.




 


En las instalaciones de Chesterfield, Misuri, billones de bacterias producen diminutos bucles de ADN que contienen genes de coronavirus, la materia prima de la vacuna de Pfizer-BioNTech.

Es el comienzo de un complejo proceso de fabricación y pruebas que dura 60 días y en el que participan instalaciones de Pfizer en tres estados. El resultado serán millones de dosis de la vacuna, congeladas y listas para ser enviadas.

 Más

 

domingo, 2 de mayo de 2021

Memoria de un mundo sin abrazos / World Press Photo 2021


Mads Nissen es el autor de la foto del año. 

El danés ha ganado el concurso World Press Photo 2021 con una imagen que refleja la soledad de los ancianos, agudizada durante la pandemia. La foto se titula El primer abrazo, que en este caso une a Rosa Luzia Lunardi, de 85 años, con la enfermera Adriana Silva da Costa Souza. Tomada el 5 de agosto de 2020 en la residencia de ancianos Viva Bem, de São Paulo (Brasil), capta la primera caricia que la anciana recibía en cinco meses. 

Los cuidadores tenían órdenes de reducir el contacto físico con los ancianos y en el centro se inventaron “la cortina de los abrazos”, hecha de plástico y con mangas para rodear a la persona mayor. Nissen ya ganó este mismo premio en 2015 con una escena de una pareja homosexual en Rusia, país que en 2013 aprobó una ley que prohibía la propaganda de relaciones sexuales no tradicionales. En ambas convocatorias, las fotos se han publicado en el diario de su país Politiken

Al saberse ganador, Nissen declaró que la imagen es una historia de esperanza y de amor en los tiempos más difíciles. “Cuando supe de la crisis que estaba teniendo lugar en Brasil y del pobre liderazgo del presidente Bolsonaro, que ha ignorado el virus, sentí la necesidad de hacer algo”. 

Para Kevin WY Lee, fotógrafo miembro del jurado, esta es una imagen icónica de la covid-19 porque “resume un momento extraordinario de nuestras vidas en cualquier lugar: aquí leo la vulnerabilidad, los seres queridos, la pérdida y la separación, pero también la supervivencia. Todo ello en una sola imagen. Si la miras bien, verás unas alas. El símbolo del vuelo y la esperanza”, ha declarado.

 Un abrazo contra la soledad  ISABEL FERRER, El País 16 abril 2021

 


 

La asepsia es absoluta, pero la emoción resulta contagiosa, como un virus que atraviesa el plástico que separa a dos mujeres que se abrazan en una rebelión contra el aislamiento. La imagen que ayer ganó el gran premio World Press Photo 2021 no podía tener otro argumento que el de una pandemia que a lo largo del último año ha saturado los canales informativos de historias e imágenes, pero también de esperanzas y frustraciones, distancias y restricciones. 

El danés Mads Nissen tomó esta fotografía el pasado agosto en Sao Paulo (Brasil), donde tuvo oportunidad de captar el primer abrazo que la octogenaria Rosa Luzia Lunardi –de espaldas– recibía en cinco meses. Se lo dio su cuidadora, Adriana, a través de la ‘cortina de abrazos’ que inventaron para paliar la soledad de los ancianos de la residencia Viva Bem. Mientras los laboratorios farmacéuticos ensayaban sus vacunas para contener el avance del Covid, a una escala inferior, pero no menos humana, algunos diseñaron el remedio contra la enfermedad de la pena.

ABC 16.4.21