domingo, 29 de agosto de 2021

Pfizer: Comirnaty, serendipia de nuevo...?

                


Las vacunas del COVID-19 han estado en la mira por sus posibles efectos, sin embargo, la más reciente reacción secundaria por recibir esta inoculación ha abierto más de un ojo. De acuerdo a informes, varias mujeres en Noruega han reportado el crecimiento del tamaño de sus pechos tras recibir una inmunización de Pfizer. 

Una joven de 17 años saltó a la fama al reportar que 15 días después de ser vacunada contra el coronavirus comenzó a experimentar el aumento de sus senos. "Fue una especie de crisis para mí. Tuve que comprar un sujetador de una talla más grande", dijo, en declaraciones retomadas por Milenio. 

 Sin embargo, esta adolescente no fue la única que presentó esta reacción. Elle Marshall, otra mujer noruega, aseguró que sus pechos crecieron “casi dos tallas” después de ser vacunada con la dosis de Pfizer

Sus confesiones provocaron que más mujeres salieran a la luz para reportar la misma situación en su cuerpo. La cadena estatal NRK se ha encargado de difundir la noticia en los últimos días y ha retomado el testimonio de otras personas que han sufrido estos efectos secundarios. 

Pero Noruega no es el único país que ha presentado estos casos. Una usuaria de TikTok en Estados Unidos compartió en su cuenta el efecto que tuvo la dosis de Pfizer en sus pechos y aseguró que estos crecieron a las dos semanas de haber recibido la inoculación. 

Ante la ola de reportes, la Agencia Noruega de Medicamentos no descartó que los pechos de una mujer puedan crecer tras recibir la vacuna del coronavirus, pero reveló que esto se origina como una respuesta del sistema inmune. 

 “Tal vez el 10% tendrá ganglios linfáticos inflamados en la axila y esto puede empujar los senos un poco hacia adelante y puede tener la sensación de que se han agrandado”, declaró Steinar Madsen, director médico de la Agencia. 

 El doctor Heinrich Bachmann señaló que el aumento en la talla de los pechos es solo “aparente” y mencionó que el crecimiento se revertirá en algunas semanas. 

Por su parte, Pfizer indicó que hasta el momento no ha recibido reportes sobre el incremento en el tamaño de los senos a consecuencia de su vacuna, pero no descartó que esto pueda ocurrir como una reacción secundaria. 

La Agencia Noruega de Medicamentos instó a todas las mujeres a acudir al médico para ser examinadas si el crecimiento de sus pechos no se ha revertido tras algunas semanas y recomendó someterse a una mamografía para descartar algún otro tipo de problema de salud.Ver


 

Ver:

Norwegian Girl Got Bigger Boobs After COVID Vaccine But Expert Says It's Nothing to Worry About

Serendipia de nuevo...?
 

sábado, 28 de agosto de 2021

Covid19: Sombras de sospecha sobre Wuhan (XII) : OMS urge investigación del origen del virus parada por Pekín

  


Ver anterior:

Covid19: Sombras de sospecha sobre Wuhan (XI) : China se opone a una nueva investigación


"It's not true that we don't know 

where it came from - 

we just don't know how it got into humans,

says Glasgow University virologist Prof David Robertson.

 


 

 It is widely accepted that an ancestor of the virus originally circulated harmlessly in wild bats.


But it is vital to discover how, where and exactly when that first made its way into a person to prevent a similar future outbreak. (Más)


 

Un grupo de científicos que trabajó para la Organización Mundial de la Salud (OMS) denunció ayer que la investigación internacional sobre el origen de la pandemia está “paralizada”, pese a que el tiempo para encontrar pruebas “se está acabando”. China bloquea una segunda investigación de la OMS.

Un panel de científicos denunció ayer en una carta publicada en Nature que la investigación internacional sobre el origen de la pandemia de coronavirus está “paralizada”. El tiempo para encontrar pruebas concluyentes sobre dónde y cómo surgió el virus que ha matado a más de 4,5 millones de personas en todo el mundo “se está acabando”, aseguran. 

 


Queremos hacer un llamamiento a la acción”, explica a este diario la viróloga holandesa Marion Koopmans, miembro del panel de científicos reunidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) que viajó a China en enero para esclarecer el origen del SARS-CoV-2.

Koopmans firma la carta junto al resto de sus compañeros en la que exigen que se realice cuanto antes una segunda investigación en el país asiático que permita el libre acceso de los científicos a todos los datos sobre los primeros casos detectados en este país y también el estudio de las granjas donde el patógeno pudo saltar de animales a humanos por primera vez.

Casi dos años después, el origen de la pandemia sigue siendo un misterio. Se desconoce quién fue el primer paciente, cuánto tiempo lleva habiendo infecciones puntuales entre personas y qué animales actuaron como vehículo para los primeros contagios. Esta investigación ha estado lastrada desde su origen por la polémica política, los intereses enfrentados de las grandes potencias y las dificultades para realizar una investigación exhaustiva. Hace unas semanas el país asiático rechazó de plano que se realice una segunda investigación internacional sobre este asunto.


La OMS quiere crear un nuevo panel de científicos permanente para investigar el asunto. Los Estados miembros pueden proponer a sus componentes. Estos pueden ser los que ya formaron parte del panel anterior u otros. Será un proceso que deben debatir todos los países de la organización y acordarse con China, lo que “probablemente” llevará demasiado tiempo como para que la segunda investigación llegue a tiempo, advierte Koopmans.

El informe final del panel de científicos de la OMS, publicado en marzo, recibió duras críticas. Iba firmado también por investigadores chinos que realizaron casi toda la recogida de muestras e información. Varios países europeos y Estados Unidos denunciaron que China había ocultado información durante las cuatro semanas en las que Koopmans y el resto del panel visitaron los mercados de Wuhan —posible primer foco de la pandemia— y centros de investigación de los que pudo escapar el virus, otro posible inicio de la plaga.

El documento no aportaba datos concluyentes sobre dónde surgió el coronavirus, pero sí aseguraba que el origen animal era mucho más plausible.

El equipo chino no ha querido compartir datos en bruto, por ejemplo sobre los 174 casos de infección detectados en diciembre de 2019 [los primeros de los que hay constancia en teoría], porque dicen que hay problemas de confidencialidad de los pacientes”, escriben los científicos del brazo sanitario Naciones Unidas en su carta, publicada en Nature. Pero los expertos dicen ahora que este es un tema secundario, pues “está claro” que esos 174 casos no fueron los primeros, sino que el coronavirus probablemente llevaba ya días o semanas propagándose antes de que las autoridades detectasen las primeras infecciones.

Ir a las granjas

Uno de los objetivos más apremiantes para una segunda inspección es ir a las granjas donde se almacenaban animales salvajes vivos que después se vendían en los mercados de Wuhan y otras ciudades, dice Koopmans.

En junio, un estudio alertó de que la venta ilegal de animales vivos en los mercados de Wuhan era generalizada. Entre ellos había mamíferos como el perro mapache que pueden contagiarse de coronavirus y potencialmente pasarlo a los humanos. “China ha cerrado estas granjas, pero no sabemos qué ha pasado con los animales, si están vivos aún o han sido sacrificados”, advierte Koopmans. “Tampoco sabemos quiénes trabajan en estas instalaciones y si podemos encontrarlos para hacerles las pruebas necesarias”, añade.

También es urgente buscar anticuerpos contra el coronavirus en bancos con muestras de sangre de habitantes de la región de Hubei, de la que Wuhan es capital, y otras aledañas tomadas en la segunda mitad de 2019. “Normalmente, las muestras de estas encuestas serológicas se conservan dos años y después se destruyen. El plazo está a punto de cumplirse”, alerta Koopmans.

Otro de los objetivos sería hacer un estudio de cuatro nuevos virus aislados en marzo de 2019 de los excrementos de murciélagos emparentados con el SARSCoV-2. Las muestras provenían de apenas 400 ejemplares de una diminuta zona de Yunnan, a unos 1.800 kilómetros de Wuhan. Seis mineros de esta explotación sufrieron neumonía grave tras entrar en la mina para limpiar las heces de estos animales. Tres de ellos murieron. Las autoridades sanitarias chinas sospecharon entonces que el culpable sería un virus desconocido y organizaron campañas científicas de muestreo. El autor principal de la investigación, el virólogo australiano Edward Holmes, lo resumió así: esta zona es una “sopa de coronavirus” donde bien se podría estar desarrollando el causante de una futura pandemia.


Holmes acaba de publicar junto a otros prestigiosos expertos una revisión sobre el origen más probable de la pandemia. El trabajo destaca que no hay ni una sola prueba de que el virus saliese de un laboratorio, sobre todo del Instituto de Virología de Wuhan, donde se estudiaban algunos coronavirus de murciélagos. El trabajo —que se basa en la información sobre primeros contagios del informe de la ONU— muestra que no hay ningún caso registrado en las instalaciones del laboratorio o su entorno. La mayoría de las primeras infecciones conocidas entre el 8 y el 16 de diciembre de 2019 y posteriores aparecieron cerca de varios mercados de animales vivos de Wuhan. El trabajo también recalca que no hay ninguna prueba de que el SARS-CoV-2 haya sido modificado en un laboratorio.

Ese trabajo explica que “aunque la posibilidad del escape de un laboratorio no puede descartarse por completo y puede que nunca sea posible hacerlo, es una hipótesis muy poco probable en comparación con los frecuentes contactos entre animales salvajes y personas que suceden en este país. Si no se investiga seriamente el origen animal de este virus de forma colaborativa y exhaustiva el mundo seguirá siendo vulnerable a futuras pandemias causadas por estas actividades humanas”. El antecedente más claro es el virus SARS que surgió en China en 2002 y mató a casi 800 personas. Su origen más probable estaba en civetas y mapaches criados en granjas para vender sus pieles.

Pérdida de credibilidad


Alina Chan
es una de las principales defensoras de que el virus pudo salir de un laboratorio, una hipótesis a la que da igual o más credibilidad que a la del origen animal. En mayo, tras la publicación del fallido informe de la ONU, Chan firmó junto a otros prestigiosos investigadores una carta arremetiendo contra sus colegas y exigiendo “una auténtica investigación” que tome en serio todas las posibilidades.

Chan explica a este diario que el panel de científicos de la ONU ha perdido su credibilidad y no debería formar parte de una segunda investigación. También cuestiona su urgencia para realizarla cuanto antes. “El rastreo de contactos de los primeros casos, la investigación de las cadenas de distribución comercial y las encuestas serológicas son una prioridad evidente”, explica. “¿Realmente este panel piensa que China, que hace dos décadas consiguió determinar el origen del primer SARS con tecnología mucho más limitada, no ha hecho ya este tipo de investigación para proteger sus propios intereses nacionales?”, se pregunta.

Esta científica de 32 años que trabaja en el prestigioso Instituto Broad de Harvard y el MIT ha aparcado su investigación en ingeniería celular y terapia génica para volcarse en el origen del SARS-CoV-2 y crear una web pública que sigue su evolución genética. “Estoy segura de que habrá una investigación seria con o sin la OMS”, opina. “En esta era digital en la que casi todo queda grabado, conocer el origen del virus es solo cuestión de tiempo. La única pregunta es cuánto se tardará en hacerlo”, añade.(Ver)

viernes, 27 de agosto de 2021

Cinema Paradiso: Jhon Q / Nick Cassavetes



 

John Q. Archibald (Denzel Washington) es un hombre corriente que trabaja en una fábrica y se ocupa de su familia. Su mujer Denise (Kimberly Elise) y su hijo Michael (Daniel E. Smith) son todo su mundo. Pero, cuando su hijo cae gravemente enfermo y es preciso someterlo urgentemente a un trasplante de corazón, resulta que su seguro médico no cubre la operación.
 
 

Es bien sabido que, antes de postularse y salir elegida senadora por Nueva York, la señora Hillary Clinton fracasó estrepitosamente en la más inteligente de las políticas sociales que impulsó desde su curiosa posición de emperatriz-consorte: la ampliación del seguro médico a toda la población americana, un iceberg corporativo que pudo más en el Congreso que la justicia de los planteamientos de la otrora primera dama. Como si de una venganza vicario-ficcional se tratase, tenemos ahora en nuestras pantallas la respuesta, desde el progresismo, a ese fracaso, con imágenes de la ilustre dama incluidas: una película que narra la historia de un obrero negro (Denzel Washington), a quien una reducción de jornada laboral le bloquea, sibilinamente, su seguro médico, de manera que no puede hacer frente a una costosa operación de corazón a que deberá someterse su hijo pequeño, so pena de muerte a plazo fijo.Esta argucia argumental, unida a la drástica decisión que Washington toma para salvar a su retoño, sirve para que otro hijo ilustre, Nick Cassavetes, el vástago de John y Gena Rowlands, construya un tremebundo, aunque justo, alegato contra un estado de cosas que perjudica notablemente a los sectores menos favorecidos de la sociedad. Tremebundo, porque en su afán de discurso, nuestro hombre no se detiene en matices y hace converger dos lógicas discursivas que raramente funcionan bien juntas: por un lado, la denuncia realista de un estado de cosas; por el otro, la espectacularidad. De manera que la película avanza sin sutileza alguna, pegando brochazos que subrayan el sentido a diestra y siniestra, hasta dejar desarmado incluso al más firme partidario de la denuncia. 

Más telefilm que película rigurosa, John Q. será recordada en el futuro más que por su efectividad, por la oportunidad desaprovechada para ajustar las cuentas a un disparate social... del que tal vez nosotros no estemos tan lejos, para nuestra desgracia.

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jueves, 26 de agosto de 2021

Crisis de los opioides: "Pharmaceuticals" establecen "reglas del juego" y acuerdan pagar 26.000 millones por su rol en crisis.


 

El gigante farmacéutico Johnson & Jonshon y tres de la mayores distribuidoras de medicamentos de Estados Unidos han llegado a un acuerdo de 26.000 millones de dólares con varios Estados para zanjar los miles de pleitos a los que se enfrentan por la crisis de opioides, que ha llegado a ser declarada una emergencia de salud pública, ha matado a cientos de miles de estadounidenses en los últimos años y que ha generado una tonelada adictos por mala información y administración. Una vez ratificado el pacto en los gobiernos estatales y locales, los fondos se destinarán a financiar servicios de prevención y tratamiento de la adicción en las comunidades afectadas.

Además de J&J, forman parte del acuerdo las empresas Cardinal Health, AmerisourceBergen y McKesson, que son pesos pesados de la distribución en Estados Unidos, pero el resto del sector farmacéutico sigue litigando con ciudadanos y autoridades locales de todo el país. 


En este caso —y en la mayoría— los denunciantes sostienen que las distribuidoras hicieron caso omiso a las enormes cantidades de envíos de opiáceos prescritos a las comunidades y que la farmacéutica Johnson & Johnson minimizó la capacidad adictiva de estos productos. Uno de los fármacos que hizo estragos fue el fentanilo, hasta 50 veces más potente que la heroína.

Johnson & Johnson, McKesson, Cardinal Health y Amerisource Bergen no solo prendieron la mecha, sino que alimentaron el fuego de las adicciones a los opioides durante más de dos décadas. Hoy hacemos rendir cuentas a estas empresas inyectando miles de millones de dólares”, señaló la la fiscal general del estado de Nueva York, Letitita James, en un comunicado. James anunció el acuerdo este miércoles por la tarde de forman conjunta con los fiscales generales de Carolina del Norte, Pensilvania, Nueva York, Delaware y Luisiana. Los Estados y el Distrito de Columbia (la ciudad de Washington) tienen ahora un plazo de 30 días para revisar la letras pequeña y, muy especialmente, el reparto del dinero.


Las distribuidoras aportan 21.000 millones y J&J, 5.000 millones. Siguen pendientes otros litigios entre Estados y compañías como Teva o Allegran y cadenas de distribución como CVS o Walgreens, también demandadas, negocian también acuerdos para evitar los juicios. Purdue Pharma, una de las empresas más señaladas de esta crisis por fabricar el analgésico, el OxyContin (nombre comercial en Estados Unidos, Oxycodone en España) se declaró en octubre de 2020 culpable de engaño y llegó a un acuerdo civil para pagar 8.300 millones de dólares, pero como se encuentra en bancarrota el pago de indemnizaciones resulta improbable.

En el año 2020, en plena pandemia, murieron en Estados Unidos más de 93.000 personas por sobredosis de medicamentos, lo que supuso un aumento del 29% respecto a la cifra 2019, que ya había batido un récord, según los datos del Centro Nacional de Estadísticas de Salud de EE UU hechos públicos esta misma semana. De los 93.000 fallecidos, cerca de 70.000 fueron debido a sobredosis de opioides. Ver

 


Pero...

...otros laboratorios que son blancos de demandas judiciales como Purdue -fabricante del medicamento OxyContin, que muchos consideran uno de los primeros responsables de la epidemia-, Teva, Allergan o Endo no se unieron al acuerdo.Mas

 

miércoles, 25 de agosto de 2021

Most Innovative Companies 2021 ( World Economic Forum)


 

 10.-Pfizer

 20.-J&J

 27.-P&G 

29.-Abbot

35.-Merck

36.-Novartis

42.-Moderna

48.-Roche

49.-AZ

50.-Bayer 

Three-quarters of businesses are making innovation a top three priority for 2021 in response to the economic shockwaves of 2020. But in its latest report on corporate innovation, Boston Consulting Group (BCG) is warning that priorities are not enough – and a readiness to innovate quickly is key. 


The report, Most Innovative Companies 2021: Overcoming the Innovation Readiness Gap, found that 75% of companies making innovation a top three priority in 2021 has risen by 10 percentage points. It’s the largest year-on-year increase since 2005. 

For many businesses forced by the pandemic to dramatically change the way they operate, innovation is now the number one priority.

Ver

martes, 24 de agosto de 2021

Creatividad: Julia Montilla / "Un mundo basado en la evidencia"


 

"Un mundo basado en la evidencia", la artista reflexiona sobre el papel de los psicofármacos a la hora de definir la estructura de la sociedad como medios invisibles de erradicar toda disrupción social. 

2012 

Tabletas de psicofármacos vacías 

Un proyecto de Julia Montilla con la colaboración de usuarias/os del Centro de Día Romareda Este proyecto ha sido posible gracias a una ayuda de la Fundación Botín 

 


Maqueta de una polis construida con las tabletas vacías de los fármacos psico-activos consumidos por personas con psicosis. 

La pieza ha sido elaborada en colaboración con usuarias/os de estos remedios con la intenciónde reflexionar sobre el alcance real y la dimensión subjetiva de los mismos, de revelar las relaciones de apego o desafecto a través del manipulado del residuo del comprimido 

Como si a vuelo de avión fuera, Julia Montilla nos hace ver las luces de la ciudad. Una maqueta que, al aproximarnos, vemos que está hecha de blisters (horrible palabra) de Diazepam, Lexatín (mmm...) y otras porquerías encasilladas en la categoría de píldoras del bienestar en las que basamos, en buena medida, nuestra felicidad cotidiana. Una felicidad administrada por las grandes farmacéuticas. 

En relación con esta primera pieza, Montilla documenta la interrelación entre dos colectivos sociales de Zaragoza. Un centro de día para rehabilitación psicosocial y las reivindicaciones de los vecinos de dos barrios de la ciudad, señalando la inestabilidad de los conceptos de cordura y locura.

 

Julia Montilla (Barcelona, 1970) es una artista contemporánea española. Sus obras son creaciones sobre dispositivos visuales muy variados (vídeo, escultura, fotografía, instalaciones, ediciones, libro de artista, proyectos web, etc.).

 


Es licenciada en Bellas Artes (Universitat de Barcelona, 1994) y tiene un Máster en Producciones artísticas e Investigación (UB, 2012).​ Ha participado en exposiciones en el MoMA PS1 (Nueva York), el Centro de Fotografía (Salamanca), el Palacio de la Virreina3​ o el Espai 13 (Barcelona).


domingo, 22 de agosto de 2021

Venezuela: Morir de revolución.../ Obituarios de un no-país, Golcar Rojas

"Un año después, el absurdo parece ser el signo de aquellos días en que el demonio fue el mandamás. 

Aún me obsesiona la pregunta 

¿Qué sentido tuvo tanta muerte innecesaria, tanto luto, tanto dolor, tantas lágrimas, tanta tieniebla?"



Intr. U.t.c.gerundio: Muriendo de revolución.

U.t.c.r: Morirse de revolución

1. Dícese de aquellas muertes que se producen en el no-país, como consecuencia del plan trazado por los revolucionarios chavistas.

2. Muertes de enfermos crónicos por la falta de medicamentos: como H, quien murió porque, primero, le empezaron a cambiar los medicamentos para su VIH cada mes. Luego empezaron a entregarle medicamentos caducados. Más tarde, se los daban cuando había. Llegó a pasar más de un año sin medicación, hasta que enfermedades oportunistas dieron cuenta de su vida. Ya su médico tratante se lo había advertido: Si puedes irte, vete. Esto no va a mejorar. A los enchufados no les faltan los tratamientos, tienen dólares para traerlos de fuera. Si puedes, vete, H, si quieres vivir.

3. Muertes por suicidio: aquellos que ya no aguantan tanta “felicidad”. Se lanzan de azoteas, se tiran a los rieles del metro, Se dejan caer de un puente, como quien no quiere. Como Y, quien no soportó ver cómo sus hijos eran consumidos por la desnutrición.

De muchas muertes por revolución, no se llega a saber. Pero, cuando se muere por revolución, no se les dice muertos; se les llama ASESINADOS.

Golcar Rojas


sábado, 21 de agosto de 2021

Covid19: Sombras de sospecha sobre Wuhan (XI) : China se opone a una nueva investigación


Ver anterior:  

Covid19: Sombras de sospecha sobre Wuhan (X) : China vs WHO

 

China se opone a una nueva investigación en su territorio sobre el origen del coronavirus 

ACUSA A LA OMS DE PLEGARSE A EE.UU. POR SOSPECHAR DEL LABORATORIO DE WUHAN ago. 14, 2021 


El jefe de la primera expedición a Wuhan ha sido destuido tras señalar al laboratorio como origen. Siguen las espadas en alto sobre el misterioso origen del coronavirus. A pocos días de que se cumplan los tres meses de plazo que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, dio a sus servicios de inteligencia para averiguar dónde y cómo surgió la pandemia, el debate vuelve a elevarse de tono. Aunque China creía haber salido airosa de la misión de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Wuhan a principios de año, que consideró «altamente improbable» que el coronavirus se hubiera escapado de los laboratorios de esa ciudad, vuelve a encontrarse en el punto de mira por su habitual opacidad. 

Seis meses después de tan polémica misión, férreamente controlada por las autoridades chinas, la OMS continúa esperando los datos brutos de los primeros casos y las pruebas sobre las 200.000 muestras de sangre almacenadas en Wuhan antes del estallido de la epidemia entre diciembre de 2019 y enero de 2020. Además, su petición de seguir investigando la hipótesis de una fuga de laboratorio se ha encontrado con el rechazo frontal del autoritario régimen de Pekín, cuya imagen se ha visto muy dañada por la pandemia. En un encuentro informativo con 160 representantes diplomáticos y embajadores, el viceministro de Exteriores chino, Ma Zhaxou, acusó ayer a la OMS de haberse plegado a EE.UU. y de «anteponer sus intereses políticos a la ciencia», pidiendo que se cierre página sobre la primera investigación. «Todas las partes deben respetar ese estudio, incluida la OMS», insistió Ma, quien reclamó que la segunda fase de sus pesquisas tenga lugar en otros países.

Apunta a Fort Detrick 

Aunque China niega una fuga de laboratorio en su territorio, tanto sus diplomáticos como la propaganda estatal no ahorran esfuerzos en su propia teoría de la conspiración. Cada vez más enfrentado a EE.UU., el régimen de Pekín apunta a su laboratorio militar de Fort Detrick, que en agosto de 2019 fue cerrado temporalmente por fallos de seguridad. Además de reclamar que la OMS investigue allí, para lo que ha montado una petición con 25 millones de firmas, China quiere que se analicen las supuestas muestras del coronavirus halladas en otros lugares del mundo antes del estallido en Wuhan. Entre ellas destacan las de aguas residuales de Barcelona en marzo de 2019 y de pacientes de cáncer en Italia entre septiembre y octubre de ese año, detectadas en análisis que los propios expertos de la OMS definen como «no concluyentes».

Por su parte, el jefe del equipo chino de la misión, Liang Wannian, pidió investigar en otros países donde hay murciélagos de herradura, que tienen los coronavirus más parecidos al que ha desatado la pandemia. 


En lugar de rastrear a los proveedores de animales salvajes del infame mercado de Wuhan donde se detectaron algunos de los primeros casos, sobre todo de la provincia china donde viven dichos murciélagos, Pekín sigue insistiendo en la teoría de que el coronavirus pudo haber entrado a través de alimentos congelados importados. 

La cueva prohibida 

Además de no buscar a dichos proveedores, las autoridades chinas tampoco permiten el acceso a las cuevas de Yunnan, al suroeste del país, donde se han hallado los coronavirus más similares al Sars-CoV-2. Uno de ellos, denominado RaTG13 y extraído de un murciélago de herradura, fue descubierto en 2013 en una mina de cobre abandonada cerca de la ciudad de Tongguan, en el condado de Mojiang, después de que seis personas sufrieran en 2012 una fuerte neumonía tras adentrarse en ella para recoger el guano, el excremento de los murciélagos que se usa como abono. Con unos síntomas equivalentes al Covid-19, tres de esos mineros murieron y el RaTG13 fue almacenado en el Instituto de Virología de Wuhan junto a otras muestras de dicha cueva. Genéticamente, es un 96,2 por ciento similar a este nuevo coronavirus, pero no es un familiar muy cercano porque ese 3,8 por ciento restante indica décadas de evolución natural y los expertos creen que no se puede crear de forma artificial. 

Eso no descarta, sin embargo, la hipótesis de una fuga de laboratorio, como apuntaron dos científicos chinos al principio de la epidemia en una teoría que fue borrada de inmediato de internet. 

Pero el propio jefe de la misión de la OMS en Wuhan, Peter Ben Embarek, acaba de abrir otra vez esa posibilidad. En un documental emitido por la televisión danesa el jueves por la noche, Ben Embarek admitió la posibilidad de que el ‘paciente cero’ fuera un investigador de los laboratorios de Wuhan que se hubiera infectado directamente de un murciélago

Además del ‘superlaboratorio’ P4 con los virus más peligrosos del mundo situado a las afueras, en dicha ciudad funcionan otros dos recintos de menor seguridad que investigan con coronavirus de murciélagos. Perteneciente al Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Wuhan, uno de ellos se encuentra precisamente a menos de trescientos metros del mercado de Huanan, que fue el lugar donde se originó uno de los primeros brotes. 

Eso explicaría que todavía no se haya descubierto la especie intermedia donde el coronavirus de murciélago mutó para infectar al ser humano, mientras que en otras pandemias anteriores, como la del SARS y la del MERS, se hallaron pronto. Además, tampoco se han localizado muestras de coronavirus en 80.000 animales analizados en China. A medida que pasa el tiempo y no se encuentra su origen natural, entre los científicos crecen las sospechas de una posible fuga de laboratorio, avivadas por la tradicional falta de transparencia del régimen. 

El biólogo que no existe / Wilson Edwards


Pero el director del Instituto de Virología de Wuhan, Yuan Zhiming, refutó ayer todas estas teorías como si fueran «el guion de una película de Hollywood». Como la realidad supera a la ficción, China pone el ventilador y sus medios estatales incluso citan a un supuesto biólogo suizo, Wilson Edwards, que denuncia la politización de la pandemia y ha resultado que no existe.

viernes, 20 de agosto de 2021

Ratón de biblioteca: Medicina en español V / Fernando A. Navarro


Universidad Salamanca Biblioteca
Universidad Salamanca Biblioteca

Seis años después de que se presentara el primer volumen de la colección -26 de mayo de 2015-, Navarro vuelve a ilustrar al lector sobre el origen de algunos términos y confirma el desuso de algunas palabras y la fuerza de otras.

Ver:

Ratón de biblioteca: Medicina en español / Fernando A. Navarro

En este volumen muestra términos técnicos con apellidos ilustres y aclara dudas y vacilaciones frecuentes en relación con el uso del lenguaje, explicando la jerga médica y el vínculo que existe entre la medicina y la literatura. En este sentido, el autor afirma que 

el lenguaje médico, con veinticinco siglos de historia a sus espaldas, ha alcanzado un grado de riqueza y complejidad difícilmente imaginable para quien lo contempla desde fuera, que no es comparable con el de otros vocabularios especializados. Nuestro vocabulario no es un vocabulario cerrado y fijo, sino que varía y crece a ritmo acelerado año tras año, en un enriquecimiento constante al que contribuyen todas las especialidades médicas, sin excepción”.

Con el apoyo a la edición de ‘Medicina en español V’, que se enmarca en la iniciativa MEDES-MEDicina en ESpañol, la Fundación Lilly pretende “contribuir a mejorar el conocimiento y uso del lenguaje médico en español y a concienciar a la comunidad científica sobre la importancia de utilizarlo de forma apropiada y precisa”, subraya José Antonio Sacristán, director de dicha Fundación. A su vez, recuerda que “el lenguaje es uno de los instrumentos más importantes que tienen los médicos. Un lenguaje más rico y adaptado a nuestro idioma facilita que el conocimiento médico llegue mejor a los pacientes y contribuya a la práctica de una medicina más humanizada”.

En este sentido, Navarro destaca que “la jerga médica, en comparación con otros vocabularios especializados, es la más abigarrada innovadora y cambiante de todas. No sé si nuestro lenguaje especializado plantea más dificultades, pero sí que es más antiguo, rico y complejo que ningún otro. Se olvida a menudo que el lenguaje de la medicina es antiquísimo”.

Los artículos del libro ‘Medicina en español V’ están agrupados en diez capítulos temáticos entre los que se encuentran «¿De dónde viene?» o «¡Qué difícil es el inglés!», entre otros, y cuya finalidad es acercar a los profesionales sanitarios el placer del lenguaje. 

El ser humano es la esencia de la medicina, sin una preocupación sincera por todo lo humano, incluyendo el lenguaje, no parece posible ejercer la medicina de forma eficaz, y ojalá que este libro contribuya a hacerlo posible”, concluye Navarro.

Ver:

Todo sobre Medicina en español en PHARMACOSERIAS