sábado, 8 de agosto de 2020

La amenaza de los antivacunas


Los antivacunas no están locos: 
tienen más información, 
son más ricos y tienen más tiempo libre 
(aunque están equivocados) 



Tras las declaraciones desopilantes de Miguel Bosé o Enrique Bunbury, uno llegaría conceptuar al movimiento antivacunas como una turba de ignorantes y paletos y que solo los libros funcionarían de verdadera vacuna neuronal.

Sin embargo, las cosas son un poco más complejas. Porcentualmente, hay una gran cantidad de personas antivacunas que disponen de más información y han leído más libros que el ciudadano medio. Es cierto que, a mayor educación superior, más se confía en las vacunas y también más se desconfía en que causen autismo (que no lo causa). Sin embargo, según Peter Hotez, decano de la Escuela Nacional de Medicina Tropical del Baylor College of Medicine, especialmente en áreas urbanas, los antivacunas tienden a ser más ricos. También provienen de regiones del país con las tasas de educación más altas, como universidades y ciudades tecnológicas. Estos antivacunas tienen mejor acceso a Internet y más tiempo para visitar sitios web y salas de chat que ya se alinean con su sistema de creencias. Online y en libros, pueden encontrar mucho combustible para alimentar su teoría de la conspiración. Amazon y Facebook, dice Hotez, son algunos de los mayores proveedores de información falsa y libros contra la vacunación.

Es decir, que no son los más preparados académicamente, pero tampoco son los menos. En lugar de carecer de datos científicos, carecen de confianza en los principios e instituciones que producen y difunden la ciencia. Si conoces a un antivacunas, es posible que tengas más suerte persuadiéndolo al tratar de explicar cómo crees que funciona la ciencia y por qué confías en lo que te han dicho, en lugar de descartar sus creencias como irracionales.



Antivacuna tipo

Los antivacunas no son tontos. Muchos son inteligentes y hasta cultos, tienen dinero, tienen acceso a internet, son capaces de organizar campañas, divulgar de forma eficaz, difundir bulos. Por eso, precisamente, los estudios han demostrado que estos grupos son particularmente problemáticos porque pueden propagar rápidamente enfermedades prevenibles por vacuna, como el sarampión.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, las tasas de vacunación contra la gripe entre los adultos el año pasado fueron solo del 37 por ciento, un 6 por ciento menos que el año anterior. Y la agencia estima que este año ha habido al menos 36 millones de enfermos de gripe. Ya ha habido más de 22 000 muertes por influenza estacional este año.

Lo que ocurre también es que, a menudo, las personas más educadas e inteligentes disponen de formas más sofisticadas de autoengañarse, hasta el punto de que son capaces de rebatir con facilidad los argumentos en contra de quienes les rodean. Son idiotas sabios, idiot savans. Por eso, según el neurocientífico social Jay Van Bavel, director del Laboratorio de Percepción y Evaluación Social de la Universidad de Nueva York: "Las personas con más educación tienden a estar más polarizadas". 
En cualquier tema, no solo en las vacunas.

En otras palabras, si su tribu no cree en las vacunas, es poco probable que cambies tus creencias, incluso si pueden ser inexactas. Usarás tus destrezas intelectuales y culturales para reafirmar tu prejuicio. Como resultado, defenderemos nuestros campamentos incluso si sabemos que ciertas posiciones son incorrectas o incluso poco éticas.

A diferencia de muchas otras especies animales, para los humanos no hay mayor castigo que ser rechazado o excluido del grupo. Estamos tan en sintonía con la posición social que cuando nos sentimos solos o separados de nuestro grupo percibido, ello provoca cambios en nuestros cerebros. Estos cambios pueden hacer que el cuerpo libere cortisol, la hormona del estrés. Necesitamos formar parte de la tribu, de la manada, aunque eso suponga emplear toda nuestra inteligencia en autoengañarnos y tomar posiciones dañinas para los demás, para nosotros y para la humanidad en general.
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viernes, 7 de agosto de 2020

Ratón de biblioteca: Cuando desperté, el dinosaurio estaba allí / Verónica Díaz






La adolescencia se le escapó a Verónica Díaz (Almería, 1990) con la primera vía de quimioterapia. Un linfoma de Hodgkin le dio el pasaporte hacia el final de la inocencia. Subió varias cordilleras a pelo y ahora, ocho años después, cuando mira a los ojos desde los suyos, oceánicos, uno tiende a creer que la caducidad de las cosas, de la vida, bien merecen el combate. 
Lo cuenta todo, lucha, putadas, plenitud, en Diecisiete. Cuando desperté el dinosaurio estaba allí (Amat Editorial)

Le temes el primer día.Te asusta no estar a la altura el segundo.El tercero le plantas cara y empiezas a ganarle. 

Tienes 17 años y un día te dicen: tienes cáncer. Primero no entiendes lo que esas palabras significan, no alcanzas a comprender su magnitud. Te preguntas cómo es posible que el cáncer aparezca de repente, siendo tan joven. Te sientes como aplastada por un camión y empiezas a pensar qué va a ser de tus sueños, de tus proyectos. Qué será de ti. Cómo te afectará en tu vida diaria. Te desinflas. Cada día un poco. Hasta que decides que puedes tirar la toalla antes de empezar a luchar o puedes cambiar de actitud y afirmar: ahora voy a ser más yo que nunca. Ahora voy a demostrar que nada me va a parar. 

Este decisivo cambio de actitud conjuntamente con unas pautas alimentarias apropiadas y la ayuda de alguna terapia alternativa constituyeron mi plan de curación activa que dio un sorprendente resultado que ni yo misma esperaba. A través de estas páginas te hago llegar mi historia, las emociones que experimenté en cada etapa del proceso, los cambios corporales, los bajones de autoestima, las decepciones y las alegrías en las relaciones sociales, las buenas noticias y la vuelta a una normalidad que ya no es la misma. El rugido de un dinosaurio puede hacerte temblar de miedo, pero seguro que te hace más fuerte. Los que decidimos luchar somos cada día más numerosos. 

Un consejo: si quieres vencer a tu enemigo, primero trata de entenderlo. (Ver)

jueves, 6 de agosto de 2020

Peru: Indecopi ordena retiro de CDS: Dioxido de cloro

Indecopi admitió a trámite una denuncia contra Laboratorio Mediline S.A.C. por la venta del producto ‘CDS Dióxido de Cloro- Código Salud’ en el local denominado ‘El Boticario’, ubicado en el distrito San Juan de Miraflores, producto que vendría siendo ofrecido como una solución potencialmente segura y efectiva para superar la COVID-19, pese a que resultaría perjudicial para la salud de los seres humanos.

Según precisó la Comisión de Protección al Consumidor N° 2 (CC2) del Indecopi, este producto no contaría con respaldo científico, ni con autorización o Registro Sanitario emitido por la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas del Ministerio de Salud (Digemid) para dicho fin.


miércoles, 5 de agosto de 2020

ESPAÑA: La industria paga...a MD/ "Transferencias de valor"



Ver todo sobre Transferencias de valor en PHARMACOSERÍAS

En concreto, 115 millones de euros fueron destinados a ayudas a profesionales sanitarios para que pudieran acudir a reuniones y congresos científicos-profesionales, mientras que las organizaciones sanitarias responsables de este tipo de encuentros contaron con un apoyo de 109 millones de euros.

Además, las compañías farmacéuticas invirtieron 259 millones de euros en contratos con organizaciones y profesionales sanitarios para desarrollar proyectos de investigación en el ámbito biomédico.

A la investigación y la formación se suman otros dos conceptos en la colaboración entre compañías farmacéuticas y organizaciones y profesionales sanitarios: la prestación de servicios profesionales tanto individuales como en grupo, que el año pasado alcanzaron un valor de 84 millones de euros, y las donaciones, que sólo pueden ir destinadas a organizaciones sanitarias y que ascendieron a 34 millones.

Impulso de la investigación

Casi la mitad de estas transferencias económicas anuales (259 millones) corresponden al terreno de la investigación y hacen referencia a colaboraciones para el diseño o ejecución de estudios preclínicos, ensayos clínicos y estudios de postautorización de medicamentos. En total, la industria farmacéutica invierte en I+D en España más de 1.150 millones anuales.

Así, los 115 millones de euros que las compañías farmacéuticas destinaron el pasado año a la formación científica y clínica de los profesionales contribuyen a que los sanitarios españoles mantengan el más alto nivel en conocimiento. Las actividades científicas y los congresos y reuniones científico-profesionales son el instrumento clave para ello y la industria farmacéutica está comprometida con que sean posibles. Por ese motivo, el sector apoyó a organizaciones sanitarias para la celebración de estas actividades con 109 millones de euros.

Experiencia de los profesionales

Por otro lado, las compañías farmacéuticas dedicaron el año pasado 84 millones de euros al pago de prestación de servicios tanto a profesionales sanitarios (72 millones) como a organizaciones sanitarias (12 millones) por labores de asesoramiento o consultoría tales como ponencias en reuniones como conferenciantes, actividades de formación, elaboración de informes, etc.

Por último, las compañías farmacéuticas hicieron donaciones y dieron subvenciones a organizaciones sanitarias que prestan servicios de asistencia sanitaria social o humanitaria por valor de 34 millones de euros.
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domingo, 2 de agosto de 2020

Datos de hospitales y cibercrimen


España es el noveno país del mundo 
en cuanto a presencia de URL maliciosas 
relacionadas con la pandemia de Covid-19. 
Es un mercado atractivo 
para los ciberdelincuentes, 
que camuflan sus actividades 
detrás de supuestas informaciones 
sobre la enfermedad 
que ha sacudido el mundo.

Belén Diego / 01 jul 2020 

Durante la pandemia de Covid-19, los equipos de seguridad informática han tenido que redoblar sus esfuerzos para impedir que los ataques de los ciberdelincuentes tuvieran éxito. Europol ha documentado un incremento de los ataques informáticos que, según la organización, tiene entre otras causas la creciente demanda de productos esenciales durante la crisis como elementos de protección -mascarillas, EPI, etc.- y ciertos productos farmacéuticos. Han sido tiempos en los que los propios profesionales sanitarios han estado expuestos a una tensión que les hacía más vulnerables a las tretas de los delincuentes. Un equipo especializado ha elaborado un informe a partir de sus observaciones de vigilancia en el marco de la crisis sanitaria. De acuerdo con este documento, España está en novena posición en todo el mundo en cuanto a presencia de URL maliciosas.

El sistema sanitario español resulta muy atractivo para los ciberdelincuentes. Proveedores de servicios sanitarios, compañías farmacéuticas, aseguradoras y centros sanitarios, entre otros, disponen de numerosos datos relacionados con la salud de las personas, y custodian información sobre el desarrollo de nuevos medicamentos, que de ser sustraída, podría afectar directamente al cuidado de los pacientes; a la privacidad de quienes participan en ensayos clínicos; a la propiedad industrial, o incluso al número de colegiado de un facultativo en disposición de prescribir medicamentos, según advierten los expertos en ciberseguridad.

La directora ejecutiva de Europol, Catherine De Bolle, ha recordado que -en el marco de una crisis como la que vivimos- el cibercrimen es “particularmente peligroso y puede poner en peligro vidas”. 
La unidad de ciberseguridad de Interpol (ENISA) ha detectado un incremento de los ataques de tipo ransomware en servicios sanitarios críticos.

Los criminales pueden inutilizar sistemas de información esenciales, dispositivos médicos, impedir a los equipos sanitarios acceder a información crucial, como las historias clínicas, y exigen dinero para que la organización recupere la normalidad. 
Durante la crisis, ENISA ha proporcionado asesoría y apoyo técnico directo a las instituciones sanitarias que lo han solicitado con el propósito de proteger las vidas de los pacientes afectados y facilitar la recuperación operativa de los hospitales que han sufrido esta forma de chantaje con la mayor rapidez posible. En un comunicado reciente, los expertos de ENISA advertían que el cibercrimen se adapta al entorno, y que no es de extrañar que los criminales se hayan “subido al carro” de la pandemia.


Además, la amenaza de los medicamentos falsificados, que pueden ser simplemente ineficaces, pero también muy dañinos, ha retomado fuerza a través de internet en tiempos de confinamiento e incertidumbre. La Agencia Europea del Medicamento (EMA) ha informado de la proliferación de páginas web no autorizadas que venden productos falsamente identificados como medicamentos relacionados con la pandemia del nuevo coronavirus.

El pishing, que se hace llegar a las víctimas potenciales mediante correos electrónicos, mensajes SMS, WhatsApp o soportes similares, es el modo de ataque más frecuente: por encima del 56%. Lo más buscado por los delincuentes es obtener datos de pacientes o del personal sanitario.(Más)

sábado, 1 de agosto de 2020

Citario/El dijo que...Jesús Ponce, CEO Novartis / Covid-19 y el futuro



Las decisiones que tomemos en las próximas semanas construirán un mundo nuevo durante los próximos años. Ahora, más que nunca, estamos descubriendo el valor del conocimiento científico, la importancia de cooperar y colaborar en tiempos de extrema separación para cumplir nuestra misión, reimaginar la medicina con el fin de mejorar y prolongar la vida de las personas.

Desde Novartis, tenemos claro que el futuro se prepara cultivando el presente. Por ello, estamos reimaginando el mañana para superar los retos sanitarios y sociales más desafiantes de manera colaborativa. Queremos estar al lado de las instituciones, los profesionales de la salud, los investigadores, y las familias como hasta ahora, asegurando que nuestra innovación llega a todos los pacientes que nos necesitan más que nunca.(Más)