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domingo, 29 de octubre de 2023

Fueron: Sanatorio de Bustiello

 


El segundo Marqués de Comillas heredó de su padre una zona de minas de carbón situada en el Concejo de Mieres y edificó el poblado minero. La construcción, dirigida por la Sociedad Hullera Española, comenzó en 1890 y finalizó en 1925. El poblado, diseñado por el Director de las Minas de Aller, el francés Félix Parent, incluía las viviendas de los trabajadores, una capilla, un sanatorio, escuela para los niños y las niñas, un economato, un casino y un puente.


 Es un claro ejemplo de paternalismo industrial, política social que atiende tanto al bienestar de los trabajadores como a la disciplina, con una táctica de control sobre sus actividades dentro y fuera de la empresa; así, además de mejorar las condiciones de vivienda, salubridad y educación, pretendía alejar a sus empleados de los movimientos más reivindicativos de los sindicatos obreros.


 

En 1967, el poblado minero pasó a formar parte del patrimonio de la empresa estatal HUNOSA y las viviendas obreras que estaban en arriendo fueron vendidas a sus inquilinos en 1970.


 

Descripción: Conjunto formado por el sanatorio para los mineros y su botica y la escuela para niñas, situado frente al resto del poblado construido por el Marqués de Comillas y separados por el río Aller.


 

Las influencias constructivas son variadas; se corresponden a las de la época, fines del s. XIX y principios del XX. Combina la obra de piedra y ladrillo local con la presencia del estilo modernista catalán. 

Ver en PHARMACOSERIAS:

 más ejemplos de "Fueron"

sábado, 9 de octubre de 2021

Fueron: Sanatorio de Marina de Los Molinos

En 1949 abría sus puertas el sanatorio de Marina de Los Molinos, en plena sierra de Guadarrama (Madrid). Aunque su ubicación estaba muy alejada del mar, lo cierto es que estaba bien situado respecto al resto de las instalaciones de la Armada española y a él podían asistir todos los marinos y marineros alistados en las diferentes bases navales de España. Además de los vecinos de Los Molinos, quienes veían llegar a pacientes de todos los puntos del país. (Ver)

En sus inicios, el sanatorio fue construido para tratar a enfermos de tuberculosis, aunque esta enfermedad logró ser controlada poco después de su apertura y acabó especializándose en la neumología para tratar afecciones pulmonares de los tres ejércitos. 

El recinto tenía casi 9.000 metros cuadrados que abarcaban el sanatorio, la residencia de médicos, la vivienda y otros edificios auxiliares. El sanatorio de Marina de Los Molinos fue cerrado en 2001. Desde entonces, el edificio ha permanecido abandonado y fue asaltado en diferentes ocasiones. Actualmente su entrada está prohibida.

En la sierra de Guadarrama existen varios hospitales y sanatorios abandonados, construidos a principios de los de los años 40 para erradicar la enfermedad de la tuberculosis, pero los avances médicos y las nuevas medicinas cambiaron de rumbo la manera de atacar esta enfermedad dejando a un lado aquellas moles de ladrillo y hormigón que hasta entonces ubicadas en plena sierra permitían respirar aire puro lejos de la contaminación.

 

 Construido en 1943 contaba con una superficie de 67.433 metros cuadrados, 5 edificios, 1 aparcamiento, 1 piscina, 2 bunkeres de la guerra civil y mas de 10.000 metros cuadrados construidos. En terrenos cedidos por el ayuntamiento de los Molinos en 1940, prácticamente al ser terminado fue re-acondicionado como clínica neumonológica y utilizada por el ministerio de defensa como hospital militar especializado en enfermedades pulmonares desde 1947 hasta 1995, en que paso a dar servicio como clínica geriátrica para altos cargos de la marina debido su gran lujo y la calidad de sus instalaciones.

 

En el año 2002 y ya con el nuevo ejercito profesional y sin el gran numero de soldados de remplazo para atenderlo paso a tener mas personal de servicio que personas alojadas en él, y el ministerio de defensa decidió cerrar sus puertas, dejando el enorme complejo casi sin vigilancia con tan solo algunos edificios aún en uso para servicios del ayuntamiento como algún almacén para plaquetas y adoquines de la ciudad o como garaje para los camiones de limpieza urbana. 

 

Los quirófanos, fueron inaugurados dos quirófanos a principios de los 90 de uno prácticamente no hay ni rastro y el otro aún se conservan relativamente bien, el foco para operaciones es una de las atracciones del lugar, no hay quien pase por allí sin fotografiarse junto a el. continuando por el largo pasillo llegamos al fondo donde se encontraba el laboratorio, lugar donde aún pudimos encontrar en las estanterías y por el suelo numeroso material y documentación sobre análisis clínicos, muestras rotas, medicamentos incluso fichas de defunción de pacientes.

 
 
 

domingo, 5 de septiembre de 2021

Fueron...: El sanatorio de Cesuras



Este edificio, construido por el arquitecto Rafael Gonzalez Villar, que ya había realizado diversas obras en la ciudad. Fue el encargado de realizar el diseño del edificio de estilo modernista. Como resultado final tendría que haber sido una nave con dos alas, una para cada sexo, y una nave central para los servicios generales.

El Sanatorio se empezó a construir en 1927, fue subvencionado por las donaciones de Estado, núcleos gallegos en América y los ingresos de las Fiestas de la Flor de A Coruña. Aquí vendrían los tuberculosos. Pero no. Jamás se llegó a utilizar.


 

El sanatorio se proyectó en 1920 en Oza-Cesuras (A Coruña). Estaba rodeado de un bosque de pinos y eucaliptos: el Parque del Sanatorio. Sólo se levantó un tercio de lo previsto en plano. 

La obra se paralizó en 1931 por falta de fondos. Pocos años después, con la llegada de la Guerra Civil Española, quedó totalmente abandonado, permaneciendo así hasta la actualidad. Aunque hubo proyectos para que llegase a tener utilidad, ninguno se llevó a cabo.

 


 


El edificio se encuentra en ruinas, precisamente esas ruinas es lo que hacen de este sitio un lugar con encanto que merece la pena visitar. 

La fachada se encuentra cubierta de musgos y enredaderas, y el interior del edificio se conserva en mal estado, por ello, hay que tener cuidado si intentáis subir las escaleras para acceder al piso superior.

En un primer momento el edificio perteneció a la Sociedad Antituberculosa, que lo cedió al Estado, hasta que en 1973, pasó a ser patrimonio del ayuntamiento, con la condición de que se respetara la masa arbórea (encontrando eucaliptos y pinos con el mayor perímetro de Galicia) y de que la finca permaneciera abierta para los habitantes de Cesuras y sus visitantes.

 


 

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domingo, 21 de julio de 2019

Chenonceau reabre su farmacia...




L’apothicairerie de la reine en pleine renaissance



C’est d’abord un coup d’œil, une surprise, un étonnement en passant l’encadrement de pierre de l’ouverture qui sépare la pièce d’accueil, de l’apothicairerie elle-même. Le mobilier de bois qui habille tous les murs de la pièce en impose tout en flattant le regard par son esthétique, par le verre de ses portes, par les pots de faïence bleue et blanche qui emplissent ses étagères. Et sous le lustre, la grande table en bois supporte balance, mortiers, flacons et ustensiles. C’est ici le royaume des herbes, des huiles, des mélanges, des décoctions, philtres, onguents et préparations aux noms latins. On imagine Catherine de Médicis se déplaçant dans le bruit de sa robe noire, discutant avec Saint-Germain son médecin ou Michel de Nostre-Dame, dit Nostradamus.

 

Un nouvel espace unique dans un château de la Loire 


C’est en cette année du 500e anniversaire de la naissance de Catherine de Médicis, que le château de Chenonceau a voulu rendre hommage à son hôte illustre en recréant cette apothicairerie qui vient d’ouvrir au public. 
Situé dans le bâtiment des dômes, où il existât à la Renaissance, cet espace comporte aussi une pièce d’accueil meublée notamment d’un buffet où sont gravées dans le bois les initiales d’Henri II et de son épouse Catherine de Médicis et un petit local pédagogique élégamment habillé et orné d’une représentation d’époque. 
Pour inaugurer l’ensemble, le château a fait appel à Jean-François Solnon, historien, spécialiste des Médicis, auteur d’un livre sur Catherine de Médicis. Devant cette apothicairerie provenant d’un palais florentin, et des 500 pots et mortiers de pharmacien qu’elle contient, il a conté l’histoire de cette reine pour qui « la vie n’a pas été simple ». Cette femme a dû s’imposer face à la maîtresse de son époux, Diane de Poitiers, mais aussi dans cette France ravagée par les guerres de religion. Celle qui fut « considérée comme un véritable roi » avait le souci de l’unité de la nation.

 

S’il y avait déjà des apothicaireries, plus petites, à l’époque médiévale, Catherine de Médicis y eut recours notamment pour essayer d’avoir des enfants. Ce ne sont pas les philtres qui eurent raison des années sans descendant, mais bien un “ problème physique ” résolu par Jean Fernel, le médecin du roi, ce qui permit à la reine d’enfanter dix fois et d’avoir recours à l’apothicairerie pour soigner ses enfants. Catherine de Médicis s’est mariée à Marseille. Cinq siècles plus tard, c’est un Marseillais qui participait jeudi à l’inauguration de l’apothicairerie de Chenonceau. Cyril Coulard, docteur en pharmacie, tient dans la cité phocéenne la seule pharmacie de France entièrement dédiée à la phytothérapie et à l’herboristerie. Il est la sixième génération à diriger cet établissement datant de 1815, au nom du « Père Blaise ». Il était à son aise dans cette apothicairerie pour découvrir les pots et leurs inscriptions d’époque (Ver)


domingo, 9 de junio de 2019

Botica del Monasterio de Santo Domingo de Silos




Los monjes, como creadores de cultura y servidores de sus hermanos los hombres, gestionaron en la Edad Media un hospital y una leprosería. De esta forma se familiarizaron con la botánica. 

De esta actividad aun se conserva una farmacia de principios del siglo XVIII (1705). Se componía del jardín botánico especializado, el laboratorio bioquímico, la biblioteca y el botamen. Al visitarla, se puede admirar: la biblioteca, con cerca de 400 volúmenes, algunos del siglo XVI y más de los siglos XVII-XIX. 



Destaca un magnífico DIOSCÓRIDES (1525), con excelentes dibujos de animales y plantas, el cual en Silos no era solamente una joya bibliográfica, sino que tenía una dimensión práctica porque juntamente con otros libros, se convertía en necesaria consulta de los boticarios del monasterio, o de los confeccionadores de licores de hierbas. 


El botamen, con cerca de 400 jarros, todos ellos de loza, hechos expresamente para la botica de Silos, con el escudo del monasterio. La sala donde se expone al público es de la época, pero no el emplazamiento original de la botica.



El visitante puede admirar también la conservación de los anaqueles, con sus maravillosos tarros para las pócimas y remedios; así como los hornos, retortas, alambiques y demás instrumentos de cocimiento y alquitaramiento de sustancias, con su aire entre fáustico o alquímico y de inicios científicos, que guarda este viejo recinto de oración y trabajo, de memoria histórica y cultura de siglos.

La vida del monje quiere ser precisamente eso, una plasmación de la fraternidad universal. Venidos de diferentes lugares, edades y condiciones sociales, queremos formar una verdadera familia que reza y trabaja en unidad, llevando en nuestro corazón las angustias, los anhelos y las esperanzas de todos los hombres. El monje es aquel que separado de todos está unido a todos, decía ya en el siglo IV Evagrio Póntico.


El monasterio debe la recuperación de una gran parte de su antigua botica al dignísimo y elevado gesto de D. Juan de Aguirre y Achútegui, quien la compró a D. Octavio Castrillo en 1927 y la regaló a la Abadía cuando todo estaba ultimado ya para ser vendida y trasladada al extranjero.




Entre los años 1957 y 1967, el monasterio recuperó tres lotes de anaqueles, tarros y cajonería, hasta integrar la totalidad del conjunto que se aprecia en la actualidad. (Ver)


El ciprés de Silos”  Gerardo Diego

 

Enhiesto surtidor de sombra y sueño
que acongojas el cielo con tu lanza.
Chorro que a las estrellas casi alcanza
devanado a sí mismo en loco empeño.

Mástil de soledad, prodigio isleño,
flecha de fe, saeta de esperanza.
Hoy llegó a ti, riberas del Arlanza,
peregrina al azar, mi alma sin dueño.

Cuando te vi señero, dulce, firme,
qué ansiedades sentí de diluirme
y ascender como tú, vuelto en cristales,

como tú, negra torre de arduos filos,
ejemplo de delirios verticales,
mudo ciprés en el fervor de Silos.

domingo, 2 de junio de 2019

Antigua Botica L. Martinez del Valle / Covarrubias



La farmacia mantiene y conserva toda la estructura del S XIX y utillaje del primer boticario que data del S XVIII.



Restaurada fielmente en 1991 (y premiada por ello), posee las caracteristicas tipicas de la arquitectura propia de Covarrubias. 


Mantuvo su uso como botica hasta 1975. 
 



Sus propietarios mantienen su conservación y organizan visitas guiadas acercándonos a ese espacio donde se perciben los olores y colores de estos antiguos establecimientos.


Lifestyle drugs...


Se trata de lugares donde se administraban plantas, unguentos y aceites que sanaban gracias a los conocimientos ancestrales del boticario...



domingo, 9 de octubre de 2016

Fueron...: Sanatorio antituberculoso de Sierra Espuña



Un lugar alejado entre frondosos bosques… un gigantesco edificio abandonado de interminables y oscuros pasillos… un pasado como preventorio antituberculoso y orfanato… leyendas, rumores, extraños ruidos en medio de la noche. 
Todos los ingredientes necesarios para que el Sanatorio de Sierra Espuña sea uno de los lugares más visitados por los amantes de lo desconocido en España.



A principios del siglo pasado las enfermedades derivadas de las vías respiratorias asolaban todo el territorio español, la falta de higiene y conocimientos sobre dichas enfermedades las propagaban aceleradamente y, entre todas ellas, sin duda la más preocupante fue la tuberculosis. Las autoridades sanitarias de la época construyeron cientos de centros diseminados por las montañas alejadas del país para intentar aislar y tratar a los miles de enfermos que padecían estas dolencias. 
Bajo estas premisas, y por una acuciante necesidad, con mucho esfuerzo tanto económico como laboral, se fundó el Patronato Benéfico-Social del Sanatorio Antituberculoso de Sierra Espuña, en Murcia.


La construcción comienza a finales del año 1913, durante los meses estivales, vecinos y voluntarios van levantando lentamente el edificio y durante el resto del año se intentan recaudar los fondos necesarios para continuar con la obra. En 1917 se termina la primera planta del preventorio. Durante los años de la República, las obras pasan por su peor momento por las directas confrontaciones del Patronato con las autoridades republicanas y no es hasta 1931, cuando las obras se ceden al estado, que a estas se les dará su último espaldarazo, concluyéndose en su totalidad en el año 1934.



El edificio constaba de sótano, planta baja, primera y segunda planta, aunque más tarde se edificaron a parte la casa del conserje, cocheras, cuadras, depósito de cadáveres, velatorios y un acueducto para recoger el agua.



El refectorio funcionó como sanatorio hasta el año 1962 y también se usó como hospital que daba servicio a los pueblos de los aledaños. El avance la medicina y el descubrimiento en el año 1949 de la estreptomicina, hicieron que las enfermedades que allí se trataban disminuyeran considerablemente y poco a poco, las casi 200 camas del sanatorio se vieron vacías. El 10 de Mayo de 1962, los últimos enfermos son trasladados al Hospital de Albacete y el Sanatorio antituberculoso de Murcia, en sierra Espuña, cierra oficialmente sus puertas.



Tras permanecer un corto periodo de tiempo cerrado, se rehabilita como escuela-hogar para niños desfavorecidos y ya más tarde, en los años 80 se realiza una fuerte inversión y se restaura una parte del edificio con el fin de utilizarlo como albergue juvenil. Finalmente, en el año 1995, por su insostenible presupuesto, cierra definitivamente sus puertas. (Más)

Ver:
Hospitales encantados. El Sanatorio antituberculoso de Sierra Espuña

Ver...otros "Fueron"


sábado, 16 de julio de 2016

Fueron: Hospital Puerta de Hierro (Madrid)

Caos, suciedad y quirófanos abandonados en el antiguo Puerta de Hierro (Ver)



El hospital Puerta de Hierro es un edificio deteriorado lleno de escombros, excrementos de animales, palanganas con sangre seca y quirófanos abandonados.


  
Además, sorprenden columnas de libros de medicina en los pasillos, ordenadores amarillentos...



o aerosoles requisados a alguien que pretendió pintar grafitis.



Hay camillas mugrientas, cascotes, desconchones, mugre en las cocinas, contenedores de basura traídos de la calle y hasta las fichas con datos de pacientes de radiodiagnóstico en un pequeño archivador, a la vista de cualquiera.



Ver: 
Fueron...en PHARMACOSERÍAS