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martes, 21 de abril de 2009

KOL´s (I) una forma de llamar a los "Líderes de opinión"


Los "Líderes de opinión"/"Key opinion leaders"(KOL´s) son un elemento más que la industria farmacéutica considera dentro del "Media mix". Se les define como "expertos en una especialidad determinada cuyos puntos de vistas son reconocidos y seguidos por sus colegas."

Los líderes de opinión (KOL´s) la industria los busca y, si no los encuentra, los "fabrica"...

Las funciones que desempeñan vienen claramente establecidas en la lámina precedente.

Se considera tan importante la función que hasta se piensa en una nueva "disciplina":

KOL Management in Pharma and Life Sciences...
Al menos así lo entiende
n Jim Zuffoletti and Otavio Freire de Open Q en un artículo publicado en Nov. 1, 2006.

As pharmaceutical and life-sciences companies search for the most effective, efficient ways to manage collaboration with the physicians who conduct research, write articles, or speak on their behalf, relationship management of the interaction with these elite physicians, or key opinion leaders (KOLs), has ultimately emerged as an individual business discipline. Similar to CRM, KOL management is an essential component for marketers and medical staff throughout the life-cycle process of a specific drug or product.

Que define la función... y se extienden en amplios detalles sobre la misma y su modo de operar y las ventajas que aporta.

Este artículo no es sino continuación del que, los mismos autores, habian publicado un més antes (Oct. 1, 2006) en Pharmaceutical Executive

With pharma looking for efficient and effective ways to manage their relationships with leading physicians, KOL relationship management has now emerged as its own business discipline. Companies that create and maintain meaningful and complex relationships with KOLs on a mass scale will enjoy increased market share and revenues.

jueves, 23 de abril de 2009

KOL´s (III): Interacciones...en la industria farmacéutica


En este artículo publicado en Pharmaceutical Executive (Oct. 1, 2005) se denuncian los "vicios" de la industria en su actuacion:

"However, the number of physicians available to play these roles cannot keep pace with demand. Inevitably, pharma turns to the same people again and again."

.../... Click en imagen para ampliar

In a single therapeutic group, all marketers of three different heart medications may approach the same cardiologist for advice. The KOL may also be asked for his or her input at the discovery or clinical-trial stage of other company products. Before anyone at the company notices—that is, in the absence of centralized oversight—the doctor is collecting fees from five or six departments. He knows how much money is coming in, but the company may not know how much is going out.

Ya mencionamos al hablar de osteoporosis...calcitoninas y Fosamax
:


"Todo se "concretó", entre otras acciones más, en gran reunión con líderes, (KOL al decir de hoy) de "reivindicación y satanización" en el Meliá de Sitges. Los ponentes, los invitados...poco tiempo después eran comparsa en reuniones de lanzamiento de Fosamax."

Ver anterior

KOL´s (II): el Caso Roberto Fogari...

viernes, 10 de mayo de 2013

Federico Relimpio "sale del armario": Ser K.O.L. / Key Opinion Leader.


Federico Relimpio

"Una vez que dejas las aulas universitarias, la formación está encomendada en buena parte a la industria farmacéutica. Si vas a un congreso organizado por una sociedad científica cuya fuente de financiación es en gran medida dicha industria, comprobarás que el que paga manda y tiene una influencia impropia sobre conferenciantes, temarios, etc.". 

 "...uno empieza confiadamente hablando de Ciencia y al final se acaba hablando de las bondades del producto que se quiere vender en ese momento." 

 
"Desde que eres residente, te van a seleccionar y te promocionan. Te ponen en contacto con líderes de opinión del extranjero, vas a más charlas, participas en foros, conferencias, adquieres formación y vas cobrando por ello". 

 "En un momento dado, cuando vas a dar una charla, los hombres de alpaca o las mujeres trajeadas te dicen que sería conveniente que tal trabajo fuera soslayado o que tal cuestión no es conveniente o que hay otros que son más interesantes...". 

 "Algo olía mal y yo me bajé ahí, pero muchos se quedaron."

Federico Relimpio en entrevista con Ramiro Navarro (Más)

El libro ya fue presentado en PHARMACOSERÍAS:

Ratón de Biblioteca: K.O.L. (Líder de Opinión) / Rafael Sepúlveda Blanes

Ver también:

KOL´s (I) una forma de llamar a los "Líderes de opinión"



jueves, 15 de junio de 2017

¿Adiós a los Congresos? Federico Relimpio


 congresos médicos
Las noticias indican que los congresos y eventos científico-médicos tienen las horas contadas en nuestro país. La decisión del ministro de Hacienda de hacer tributar los gastos – ciertamente onerosos – de inscripción, traslado y mantenimiento como pago en especie que recibe el beneficiario – esto es, el médico – es un torpedo en la línea de flotación de este curioso sistema. Pagos que hasta ahora corren a cargo de la “generosidad” de la Industria Farmacéutica. Al menos, de modo mayoritario. 

Extrayendo conclusiones: si uno de nuestros cardiólogos – por ejemplo – va a un congreso americano de ponente o asistente financiado por cualquier laboratorio, los gastos totales pueden exceder fácilmente los seis mil euros. Por solo cuatro o cinco días de estancia. Lo que oyen. Si se aplica lo que planea el señor ministro, calcule el señor cardiólogo que al año siguiente tendrá que pagarle al fisco dos mil y pico de euros. Solo en concepto de este congreso. Sin contar los otros a los que pueda ir a lo largo del año. El colofón de la cuestión es claro: que el cardiólogo acaba de decir que vaya Rita la Calentera. 

Si esto se ejecuta así, está cantada la deserción en masa de la tropa galénica española de los congresos, sean nacionales o internacionales. Esta es la protesta incipiente de reconocidas voces de Sociedades Científicas. Un torpedazo al sistema de formación continuada. O, al menos, a la formación continuada que hemos conocido hasta ahora, que es otro cantar. 

El sistema de congresos y eventos científico-médicos está en cuestión, y desde hace tiempo. En la era de lo digital, es planteable que el que le quiera esté perfectamente al día en casa. Cierto que en horas de su descanso y gastándose su dinero personal, que es otro cantar – y nada baladí -. Les pongo un simple ejemplo de mi especialidad: la publicación del estudio EMPA-REG – de notable calado – fue seguida de modo simultánea por los asistentes al congreso internacional y por los que no fuimos, que nos leímos el correspondiente trabajo en el NEJM. Pero hoy no voy a eso, que es algo mucho más complejo. 

El patrocinio por parte de los laboratorios de la asistencia a congresos viene siendo un fenómeno mayoritario. Tal vez un calificativo más adecuado sea fenómeno masivo. Al menos, en el caso de la medicina española. De modo más o menos acentuado, dependiendo de la especialidad, eso sí. Según la opinión, este fenómeno es un mal necesario – por el abandono de la administración de la formación continuada – o simplemente un soborno encubierto a gran escala. Una compañera mía lo definió como “un club de vacaciones, como pago en especie”.

Los detalles sobre el particular pueden encontrarlos, novelados, en mi primera obra KOL Líder de Opinión. Abajo, una referencia.

Ver:

Ratón de Biblioteca: K.O.L. (Líder de Opinión) / Rafael Sepúlveda Blanes

  Federico Relimpio "sale del armario": Ser K.O.L. / Key Opinion Leader.


Entiendo que la profesión se entregó entusiasmada a los placeres del “viaje con nosotros”, sin plantearse demasiadas cosas. Yo mismo caí en ello, y tardé mucho en bajarme del tren. Probablemente nos dejamos arrastrar por una ola de dinero fácil que untaba nuestras manos y cerraba nuestros ojos. Esa gente nos llevó de Tokio a Río, pasando por Estambul. ¿Quién se iba a quejar? ¿Quién iba a plantear preguntas molestas o escribir novelas absurdas, como la mía? 

Me viene una idea inevitable: que los mismos que hincharon el globo, son los que hoy lo pinchan haciendo mutis por el foro. Que lo vienen analizando, y ven que ya no les renta. Demasiada gente en aviones y hoteles, demasiado caro. Llevas hoy al galeno de marras a Praga, pero mañana la competencia se lo lleva a Munich. No salen las cuentas. Este y aquel – altos capitostes de la Industria, digo – se pusieron de acuerdo en algún hotel de las afueras de Madrid – o de Londres; es un decir -. Lo demás es fácil: el capital tiene vía libre con la política; son los mismos. “¿Cómo lo hago para ponerle sordina al cabreo?”, se preguntarán los tipos. 


Me los imagino comiendo, la sonrisa de oreja a oreja: 

Lo hace Hacienda, y a ver quien alza la voz. Porque a las Sociedades Científicas les vamos a sacar que no son más que una pantomima. Sus revistillas no tienen impacto alguno, y se sostienen con nuestra propaganda. Sus reunioncillas locorregionales no se aguantan sin nuestros pagos. Todo un tinglao enorme nacional y por autonomías, por especialidades, enfermedades y esa modernura que ahora se llama área de conocimiento. Un desglose imposible que no es más que una gran plataforma de ventas…Todo existirá en la medida en que decidamos que nos sirve para vender…” 

Y acordado todo, una reunión con los que mandan de verdad: los que están detrás de los políticos. Y de ahí, la orden directa a Hacienda: que se les acabó el pastel a los médicos. Y ahora, la política informativa, con su brazo en El País y diarios afines: 

 “Ya podéis estar sacando tres editoriales y un programa del Évole. Que se les acabo la juerga, a los de la bata blanca. Que a estudiar en casa y a dejar de enredar con cargo al presupuesto. Los dineros públicos que pagan los medicamentos que firman, ¿O no se habían dado cuenta, los muy imbéciles?” 



Tomé "prestado" de...@frelimpio


Ver: 
Hacienda da un paso atrás y aclara que los congresos de los médicos no tributarán en el IRPF

La espantá de MONTORO

miércoles, 16 de enero de 2019

The rise and fall and rise of paid speaking (cont)


Ver anterior:
 The rise and fall and rise of paid speaking




An evolution in thinking

Grabowsky has experienced a similar evolution in her thinking about paid speaking programs. During her medical training, she and her peers took note of the faculty members who were “involved in getting the science out there,” as she puts it.

While she believed they were sincere in wanting to raise the level of care and expertise across all types of practices, she came away unimpressed by the speakers she encountered after finishing her residency. “I was happy to eat the steak because I was young and poor, but pharma companies were not selective enough in choosing their speakers. It always felt so sales-y,” Grabowsky explains.



The reality is physicians want to hear 
from people they respect 
and who they view as leaders 
in their own medical communities, 
not just the national opinion leaders
Mary Manna Anderson, Haymarket Media 


She believes that is no longer the case. “[Pharma companies] lost credibility by not choosing the right physicians or KOLs. They’ve gotten better at doing that, which makes all the difference.

That’s one of the key changes the tactic of paid speaking has seen in the past decade or so: The industry no longer calls on the same individuals time and again. There’s a new degree of rigor in choosing speakers, one that relies as much upon ferreting out emerging voices via networking as it does hasty web searches for recently published articles in a given specialty. “There are lots of people who have opinions and expertise that are important to practicing physicians,  
A positive effect

In a sense, then, maybe GSK’s decision to eliminate paid speaking had a positive effect on the practice after all. The industry appears to be far more upfront and transparent about the workings of these programs than it used to be. It has expanded the topical breadth of its offerings to include more real-world evidence. The presentations are medically and legally vetted within an inch of their lives.

Or maybe it’s just that speakers and attendees alike have arrived at the conclusion that paid speaking is, as a tactic, ethical and relatively impervious to abuse — and, as such, have made peace with it. “I think people realized there’s nothing dirty about this at all,” Luby says. “It’s a physician service and a public service [for companies] to put opinion leaders who understand the science out there.”

Adds Grabowsky, “Maybe it’s that the threshold of disgust has shifted. We don’t want to go back to the boondoggle of sending doctors on a cruise to write more Lipitor. Paying them to lecture seems more academically appropriate, and it’s obviously less ostentatious.

Fugh-Berman gets where people who are OK with paid speaking are coming from, though she fundamentally disagrees with their reasoning.

The role of the paid KOL is to never directly sell a drug — it’s to sell a disease or concept that supports marketing for a drug,” she says. “But if a drug is new or the market leader in a class [of drugs], promoting the disease is promoting the drug.

She adds that HCPs, for all their intelligence, sometimes aren’t able to make these distinctions. “Physicians are more gullible than the average consumer. Apparently they’re a favored target for financial scams,” she says warily.

With paid speaking entrenched once again as a top-tier tactic, look for pharma to selectively increase its investments. While there’s little point in paying physicians, academics, or anyone else to speak on behalf of me-too brands, generics, or biosimilars, new drugs — or what Fugh-Berman dryly calls “drugs for invented conditions” — are ideal for the deployment of armies of A-list speakers.

The one fear I have is that the pendulum swings back toward the cruise ships,” Grabowsky says. “But it all goes back to improving the quality of care delivered across the country. If you can get a true expert speaking about new science to educated communities of physicians who will listen, that can only be a good thing.” 
(Ver




Ver: 
Todo sobre KOL´s en PHARMACOSERÍAS

 

Federico Relimpio "sale del armario": Ser K.O.L. / Key Opinion Leader.

viernes, 2 de octubre de 2015

Cinema Paradiso: Little Fockers / Ahora los padres son ellos














Greg Focker con diez años de matrimonio encima y ciertos problemas de dinero, tras un fuerte acoso por parte de Andy García (Jessica Alba) representante (Drug ambassador) del laboratorio Boston Pharmaceuticals (ficción), decide incorporarse a trabajar, a escondidas de su familia, como Key Opinion Leader (KOL) de Sustengo.

Ver:

KOL´s (I) una forma de llamar a los "Líderes de opinión"


Y parece que lo hace bien.
Y el "acoso" de la representante...se intensifica.

 Sustengo es otro producto más, remedo de Viagra (Pfizer), indicado en el tratamiento de la “disfunción eréctil”.  Y su consumo por alguno de los protagonistas da lugar a una serie de hilarantes situaciones.


Sustengo:
  • Safe for heart patients. 
  • Increased sexual performance. 
  • Improved sexual response.



Es la parte de la "peli" que a nosotros mas nos puede interesar . 


Todo lo demás una serie de gags que continúan la línea de esta “saga” (3ª entrega) de la familia Fockers






Ver también:

Merchandising
&
Little Fockers Product Placement: Yo, La Sustengo

Cinema Paradiso: Sin límites (Limitless) / Neil Burger

NZT una píldora...de película: Limitless / Sin límites (para el Marketing, al menos)

miércoles, 13 de enero de 2016

GLAXO "cierra puertas" a K.O.L.´s*


GlaxoSmithKline has become the first big drugmaker to stop paying doctors to promote its products in response to mounting pressure on the pharmaceuticals industry over conflicts of interest with medical professionals. 

The UK group will no longer pay medics anywhere in the world to make presentations on its behalf at medical seminars — setting it apart from rivals which still routinely hire senior doctors to educate their peers about drug brands. 

 The new policy, which came into force this week after two years of planning, marks the latest step by GSK to clean up its reputation after a damaging corruption scandal in China and a record $3bn US fine for illegal marketing. 

GSK predicts other companies will eventually be forced to follow its lead in severing some of the financial ties with healthcare professionals that have eroded public trust in the pharmaceuticals industry. 

Other drugmakers continue to argue that paying doctors to speak about their products at medical meetings — ranging from international conferences to local workshops — are a legitimate way to share knowledge about the latest treatments. 

However, Murray Stewart, GSK’s chief medical officer, says doctors paid in this way are increasingly viewed by society as “hired guns”. He says the best way to avoid conflicts of interest is for presentations to be provided by a manufacturer’s own employees.(Más)




(*)  K.O.L. en PHARMACOSERÍAS

Ver:

2001 "A GSK China Odyssey..." / El inicio de la "saga_cidad". 

jueves, 20 de septiembre de 2018

Marcia Angell / The NYT: Transparencia no frena corrupción...

.

On Thursday, Dr. José Baselga resigned from his position as chief medical officer at Memorial Sloan Kettering Cancer Center. Earlier this month, ProPublica and The New York Times revealed that he’d received millions of dollars from drug and device companies whose fortunes he stood to affect. He also sat on the board of at least six companies, where his fiduciary responsibility to them might conflict with his obligations to the cancer center. Most of his outside income was not disclosed to the journals in which he published, in violation of their requirements. 

Ver:

Baselga "se oculta" del fisco (USA)



Although his case is extreme, these kinds of conflicts of interest are virtually universal in the upper levels of academic medicine.

I was an editor of The New England Journal of Medicine for over two decades, and was there in 1984 when we became the first major medical journal to institute a policy that required authors of research articles to disclose all financial ties to companies that could be affected by their research. We had become aware that academic researchers were receiving large payments from drug companies and that it was distorting their work. For example, I once phoned the senior author of a paper submitted to us to ask why he had neglected to mention the side effects of a potent new drug he was testing. Without any apparent embarrassment, he said that the sponsor wouldn’t let him. We didn’t publish the paper, but another journal did.

In order to get prescription drugs approved by the Food and Drug Administration, companies must conduct clinical trials to show that the drugs are safe and effective. But drug companies don’t have direct access to human subjects, so they’ve always contracted with academic researchers to conduct the trials on patients in teaching hospitals and clinics. Traditionally, they gave grants to the institutions for interested researchers to test their drugs, then waited for the results and hoped that their products looked good. The grants were at arm’s length; the companies didn’t design or analyze the studies, they didn’t own the data, and they certainly didn’t write the papers or control publication.

That began to change in the 1980s, partly as a result of a new law that permitted researchers and their institutions, even if funded by the National Institutes of Health — that is, the taxpayers — to patent their discoveries and license them exclusively to drug companies in return for royalties. That made them business partners, and the sponsors became intimately involved in all aspects of the clinical trials.

It also gave the drug companies direct access to highly influential physicians, like Dr. Baselga, known to the industry as key opinion leaders. These are the people who write textbooks and medical journal articles, issue practice guidelines, sit on the F.D.A. and other governmental advisory panels, head professional societies and speak at the innumerable meetings and dinners where clinicians are taught about prescription drugs. Having key opinion leaders on the payroll is worth every penny a drug company spends.


Ver:

KOL´s en PHARMACOSERIAS

Ratón de Biblioteca: K.O.L. (Líder de Opinión) / Rafael Sepúlveda Blanes


 
What do they get for their money? 

  • First, there are the intangibles. It’s human nature to feel warm toward people with whom one collaborates closely, particularly when they’re so generous, and key opinion leaders become a sort of informal sales force.
  • Second, there’s good evidence that drug company involvement biases research in ways that are not always obvious, often by suppressing negative results. A review of 74 clinical trials of antidepressants, for example, found that 37 of 38 positive studies — that is, studies that showed that a drug was effective — were published. But 33 of 36 negative studies were either not published or published in a form that conveyed a positive outcome.

Bias can also be introduced through the design of a clinical trial. For example, the sponsor’s drug may be compared with another drug administered at a dose so low that the sponsor’s drug looks more powerful. Or it can be compared with a placebo, when the relevant question is how it compares with an existing drug. In short, it’s often possible to make clinical trials come out the way you and your sponsors want.

Disclosure is better than no disclosure, but it does not eliminate the conflict of interest. It’s simply a way of saying caveat emptor, and leaving it to readers to decide whether the research was biased. But most people — even doctors and science reporters — aren’t really equipped to make those judgments, particularly when data are suppressed.

I would suggest two reforms. 

  • First, researchers at academic medical centers should not accept any payments other than research support from drug companies, and that support should have no strings attached — no control over the design, interpretation and publication of trial results. We should go back to arm’s length grants.  
  • Second, doctors should not accept gifts from drug companies, even small ones, and they should pay for their own meetings and continuing education, as is standard in other professions. They can afford it.

Ver:

Pagos d la Industria: Los conflictos de intereses y su efecto en Rx...


In the meantime, those of us who read these studies should remain skeptical about them until several different trials reach the same result.

The indignation about Dr. Baselga is justified. But the fact that other physicians disclose their myriad conflicts of interest does not solve the underlying problem. Collaboration with industry can lead to important scientific contributions, but we should not let drug companies buy the hearts and minds of researchers. The cost of this is high, and not just in drug prices. It means both doctors and patients believe prescription drugs are better and safer than they really are. (Ver)


Marcia Angell, a member of the faculty of global health and social medicine at Harvard Medical School and former editor in chief of The New England Journal of Medicine, is the author of “The Truth About the Drug Companies.”

Ver también:

MARCIA ANGELL: La verdad acerca de la industria farmacéutica. Como nos engañan y que hacer al respecto

 Todo sobre Marcia Angell en PHARMACOSERÍAS

miércoles, 22 de abril de 2009

KOL´s (II): el Caso Roberto Fogari...

Estos días de Semana Santa son propicios para, además del ocio, revisar esos papeles pendientes que se amontonan en la mesa de trabajo, al lado del ordenandor. Allí estaba...un artículo de la prensa venezolana con un ligero "tufillo" de trasfondo...

Daniel Ricardo Hernandez/
EL UNIVERSAL
, Caracas 3 abril 2009
.../...

Añade el especialista italiano (Dr. Roberto Fogari, Universidad de Pavia/Italia) que con este tipo de drogas "existe mucha evidencia de que reducen la mortalidad y además la morbilidad, que es el índice de enfermedades asociadas, en este caso, a la hipertensión arterial". Subraya como ejemplo al Valsartán que es capaz de reducir la aparición de casos de epilepsia cerebrovascular en 40% y la angina pectoris hasta en 65%".

Mas...

Leemos que un eminente médico italiano canta las "excelencias diferenciadoras" del antihipertensivo Valsartan (Diovan/Novartis). La curiosidad que"pica" y nos ponemos a investigar.
Sencillo, abrimos Google, introducimos : Novartis Fogari...
Esto encontramos en tan solo las dos primeras páginas
.


Trabajo clínico auspiciado por Novartis (un médico del staff de la filial italiana, Federicco Bertochi, figura como co-autor) publicado en una revista que inserta estudios clínicos previo pago (Current Therapeutic Research)

Coordinación de un Symposium (Novartis) en Beirut (Líbano)


Intervención en un Simposio Satélite Novartis en el XI Congreso Argentino de Hipertensión Arterial (Mayo 2004)

Conferencista invitado en Simposio patrocinado por Novartis Venezuela en Puerto la Cruz 2007)

Recordemos del post anterior:

-Realización y publicación de E.Clínico

-Artículos de revisión o de opinión

-Ponencias en Symposia, Congresos, etc.



Vamos, de Manual...
A buen entendedor...


Ver anterior

KOL´s (I) una forma de llamar a los "Líderes de opinión"



martes, 17 de diciembre de 2013

VENEZUELA: Dienogest Grünenthal o...para que sirven los KOL´s

"...uno empieza confiadamente hablando de Ciencia y al final se acaba hablando de las bondades del producto que se quiere vender en ese momento."

“No hay peor mentira que la presentación tergiversada de la realidad persiguiendo un interés”



  Slide:
F.Comas/Curso Postgrado Mktg.Farmacéutico
Facultad Farmacia/Universidad Central de Venezuela (UCV)
Advertorial:
ESTAMPAS (Venezuela 1.12.2013

Ver también:
KOL´s en PHARMACOSERÍAS

miércoles, 10 de octubre de 2018

Los conflictos de intereses, José A. Plaza y el Dr. Nemeroff

.

Sábado, 17 de enero de 2009,  

Lizardo Cruzado (Perú) psiquiatra (y poeta), en su blog Desde el manicomio, publicaba:

 
Te me caíste, Nemeroff...


Aunque es casi un refrito dado que han pasado tres meses desde que estalló el escándalo, por acá nos hemos enterado recién y el estupor ha adornado de consternada baba nuestra pechera. Charlie Nemeroff, una de las vacas sagradas del establo psicofarmacológico mundial, gurú de innumerables congresos, libros y revistas de la especialidad, ha caído en desgracia.

A tal punto llegaron las secuelas de la bomba que Charlie debió renunciar a su cargo de Jefe del Departamento de Psiquiatría de Emory University en Atlanta, desde donde ejecutaba su actividad académica. ¿Se denunció que Charlie había plagiado hallazgos de otros investigadores? No. ¿Se puso al descubierto que Charlie, por desventura, fraguaba resultados según su desbocada imaginación? Tampoco. ¿Fue hallado infraganti en sodomía, zoofilia, pedofilia o alguna otra pasión secreta y bochornosa? Mucho menos. ¿Robó, mató, violó? Nada de eso. ¿Cuál es entonces el nefando pecado del que se acusa a este prócer de la neuropsicofarmacología mundial?

Pues sencilla y simplemente Charles Nemeroff falló en la observancia de fundamentales normas éticas relacionadas con su dual papel de investigador científico y a la vez receptor de millonarios fondos y auspicios de la industria farmacéutica.
  El asunto de marras es así: entre los años 2000 y 2006, Nemeroff recibió individualmente casi 3 millones de dólares en concepto de consultoría especializada y declaró... menos de la mitad; al mismo tiempo, Charlie, desmemoriado él, recibió un millonario grant del Instituto Nacional de Salud (NIH) de los Estados Unidos mientras por otro lado él proclamaba en documentos oficiales que apenas recibía menos de 10 000 dólares anuales en prebendas de la industria psicofarmacológica.

Específicamente vayamos a la perla: el laboratorio GlaxoSmithKline (GSK) le entregó durante ese periodo $ 960 488 (no como fondos para investigaciones o para Emory University sino dinero en metálico para su bolsillo por dar conferencias sobre los productos de GSK). De tal suma, Charlie sólo declaró a Emory (su empleador y a quien estaba obligado a reportar sus ingresos) $34 998, o sea, un sencillito.

El quid del asunto es que el mencionado grant del NIH consistía en $3,9 millones y se destinaba a estudiar... 5 moléculas de GSK. Según las normas del grant asignado, si Nemeroff recibía más de $10 000 anuales de GSK debía perder la posición de investigador principal, y Nemeroff excedió largamente dicha cifra pero no dijo, por supuesto, esta boca es mía.


 
¿Alguien dijo por ahí conflicto de intereses?



Madrid Septiembre 2014

Muchos de los 8.000 psiquiatras inscritos en el XVI Congreso Mundial de Psiquiatría,  (World Psychiatric Association / WPA), en una de las conferencias inaugurales fueron testigos del proceder de  Charles Nemeroff: Inicia su intervención con una diapo que expresa su "Declaración de conflicto de intereses". 

Desconcierto para unos, no habituados a esas prácticas, ironia y sonrisas para otros conocedores del historial del ponente y sus contradicciones y "pecados".

Ver:

Charles Nemeroff: Que hace un KOL como tú en un Congreso Mundial de Psiquiatría como éste...?

De_mentes $ucias es recibir dinero no declarado...que se debe declarar

Charles Nemeroff o de la "omnipresencia" Kol´s




Octubre 2018 Twitter



El periodista (y amigo) José A. Plaza @Plaza_Bickle (Diario Médico) expresa en Twitter su "grata sorpresa" despues de una jornada organizada por un laboratorio en la que un médico ha comenzado su charla con una diapo en la que 

"enseñaba con que compañías farmacéuticas colabora. No es usual mostrar así los conflictos de interés. Esta bien".



Cuando algo así, para un periodista, con la "agudeza y experiencia" de Jose A. Plaza, es "grata sorpresa" prueba que, en la "Declaración de conflicto de intereses", persiste la "conflictividad"..

Ver también:

Baselga "se oculta" del fisco (USA)

Valentin Fuster y el dinero...de Pfizer.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Ratón de Biblioteca: K.O.L. (Líder de Opinión) / Rafael Sepúlveda Blanes












Archivo de Indias/Sevilla

“No hay peor mentira que la presentación tergiversada de la realidad persiguiendo un interés”,

sentencia uno de los protagonistas de este relato.

Representa bien el método empleado por los líderes de opinión a sueldo de la industria farmacéutica para hacer progresar rentas y ventas a costa de nuestros sudores, canalizando hacia sus bolsillos ingentes sumas que sin duda tendrían mejores usos.

El autor presenta al lector una rápida panorámica de como la codicia de unos y otros - junto a la torpe y burda reacción de las administraciones sanitarias - amenaza con descapitalizar y desmoralizar la espina dorsal de un más que necesario Sistema Público de Salud.

"Bienvenido al infierno seas..." (Rafael Sepúlveda Blanes)


A nuestra pregunta habitual de por qué leer el libro, Rafael Sepúlveda Blanes (autor) responde:

"Porque el marketing será ineficaz y estúpido si no conoce la psicología íntima de la persona a la que va dirigida (población diana) y de los vectores conductores (los líderes de opinión). De todo ello se ocupa ampliamente la novela, desde un punto de vista de ficción literaria, claro.

En segundo lugar, porque en el presente y en el futuro el márketing será ético y transparente o será una pura engañifa. Ése es el objeto fundamental de la novela. No va contra la industria ni contra el márketing, sino contra una desviación perversa del mismo."


Se puede comprar (14.90€) o, descargar (previo pago de 3.90€)

Todo lo que querias saber sobre K.O.L. en PHARMACOSERIAS