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viernes, 21 de agosto de 2009

Rafael Muci-Mendoza (Epílogo): Médico o de la "salud" en la Venezuela actual...


Denunciamos la "MILITARIZACIÓN" de la salud (entre otras muchas cosas) en Venezuela.
Ahora el Dr. Rafael Muci-Mendoza viene en nuestra ayuda a ratificarlo:


"Vista en perspectiva, las etapas por las que se ha desenvuelto la medicina nacional incluyen las siguientes, que designaremos con números:



(1). Fundación (1763). ...

(2). Reforma (1827). ...

(3). Transformación (1891).
...

(4). Modernización (1936). ...

(5). Involución de la medicina pública y evolución de la privada (décadas 70 y 80). ...

(6). La entrega y el deshonor (1999)

Deslave de Vargas. Imposición y ocupación silenciosa por cubanos mercenarios de pobre preparación profesional para decidir el destino de la salud de un venezolano que le es ajeno. Un ministerio de salud paralelo sin brújula ni sextante. El acabose de la red primaria y hospitalaria. Fuga de cerebros. Quiebre de Barrio Adentro, nonato y malparido del dinero fácil.

El capitán del buque es un militar inane en ciencia.

Los músicos del Titanic tocan mientras el barco se hunde."


rafael@muci.com


Artículo completo

viernes, 17 de mayo de 2019

Ratón de biblioteca: Viñetas biográficas de un médico y humoradas peregrinas de medicina / Rafael Muci-Mendoza


.











Biblioteca Nacional Venezuela

En la octava década de mi vida al fin de me decidí… Por largo tiempo había abrigado el deseo de ¨colgar¨ una página en la red que pudiera albergar mi producción intelectual de tantos años y en la cual mi familia, amigos, alumnos e interesados pudieran encontrar el producto de mis desvelos… 

Un blog (Dr Muci-Mendoza blog) como un libro, cualquiera que sea su asunto, considero que es también una autobiografía del autor, pues en él se conjugan hechos aislados, aconteceres y pareceres que muchas veces parecen una colcha de retazos; y si esta manta tiene alguna coherencia reflejará los avatares de la vida del autor. 

He sido y soy médico de vocación forjada en el contacto con los enfermos, inicialmente de un hospital público y luego de la conjunción armoniosa del trabajo con un hospital privado. Ello me ha permitido entrar y estar en contacto con las penas de los poderosos, pero también con las miserias de los que nada tienen. Sobre ese tema he escrito mucho, aunque me temo mis palabras no han tenido la trascendencia necesaria. 

El común de las personas no queremos conocer ni sentir como en carne propia las desgracias de otros menos afortunados. Mis editoriales del Boletín Virtual de la Academia Nacional de Medicina tienen mucho que ver con la esencia del ser médico pero también del ciudadano comprometido con enseñar lo que cree que a otros podría interesar.(...)

Siendo el creador de un segmento intitulado ¨Perlas de observación clínica¨, actividad que propuse en el seno de la Academia Nacional de Medicina de Venezuela mostraré aquellas que han sido publicadas en el seno de la Corporación.

Quiero mostrar pues el latido de mi vida personal como médico, ciudadano, profesor universitario y académico siempre agradeciendo la presencia y ayuda efectiva de mi esposa Graciela inseparable compañera en la aventura de mi vida labrada con trabajo, seriedad y honestidad.

Mis libros, ¨Primum non nocere, primero no hacer daño, vivencias de un médico del Hospital Vargas de Caracas¨ (2004) y ¨Viñetas biográficas de un médico y humoradas peregrinas de medicina¨ (2015)



En PHARMACOSERÍAS...orgullosos de aparecer en las páginas de este libro.

Ver:
Todo sobre Dr. Rafael Muci-Mendoza en PHARMACOSERÍAS

miércoles, 19 de agosto de 2009

Rafael Muci-Mendoza (I): Médico

Al Dr. Rafael Muci-Mendoza le conozco desde hace tiempo.

En 1978 tuve el gusto de celebrar con él, en Caracas, la entrega que le hicimos del Premio Sandoz de Medicina.


Médico, egresado de la Universidad Central de Venezuela (mi universidad), hizo estudios post-doctorales en Neuro-Oftalmología bajo la dirección del Profesor Emérito William F Hoyt, MD en la Neuro-Ophthalmology Unit, adscrita al Neurosurgical Department of the University of California, San Francisco.

Ha publicado más de 150 trabajos científicos en el área de la medicina interna y neuro-oftalmología con algunos aportes inéditos a la bibliografía mundial.
Pertenece a 16 sociedades científicas nacionales e internacionales y ha participado en múltiples congresos, cursillos y mesas redondas donde ha dictado mas de 1.100 charlas y conferencias magistrales relacionadas con la Medicina Interna, Neuro-Oftalmología, Neurología y temas de moral y ética médica.

Ha publicado un total de
264 artículos de divulgación médica para la comunidad, fundamentalmente en el Diario EL UNIVERSAL de Caracas.

En 1993 viaja a Cuba en misión humanitaria.

Lo comenta en
carta abierta al embajador de ese país en Venezuela:


"En mayo de 1993, cuando su gobierno al fin dio a conocer al mundo la epidemia que, a pesar de sus adversas consecuencias, había mantenido en secreto desde 1991 y amenazaba con dejar en la umbra visual a más de 40 mil sufrientes, formé parte de una misión humanitaria que visitó la isla. En compañía de colegas cubanos y de diversas procedencias, examiné personas afectadas, ayudé a definir el paciente-tipo y a esclarecer las causas de lo que se dio en llamar Neuropatía óptica Cubana, y que en resumen -a despecho de que se haya invocado un factor multifactorial- fue trasfondo de miseria y hambre.


En cinco ocasiones me reuní con su Comandante para discutir estrategias diagnósticas de la epidemia, hoy por cierto trocada en endemia. En una de estas reuniones, y aunque parezca una pretensión el decirlo, una de mis colegas cubanas dijo públicamente que la neuro-oftalmología cubana se dividía en dos períodos, antes y después de las visitas docentes del doctor Muci. A pedido de su Señor, hice mi último viaje a Cuba. Les comuniqué todo cuanto sabía; guiados de mi mano aprendieron nuevas técnicas, mis diapositivas fueron copiadas, y mis charlas video, grabadas. No pedí nada a cambio. Mucho me fue ofrecido, pero el olvido es traicionero. Una simple esquela de agradecimiento me fue regateada. Regresé con la satisfacción del deber cumplido y un rictus de dolor al recordar la mirada famélica de mis colegas, trasunto de hambre de LIBERTAD, hambre biológica, pero también hambre intelectual al carecer de los instrumentos básicos para adquirir conocimientos: libros y revistas científicas."

Ver tambien:

Ser médico no es fácil, es bien duro... Sobre todo si eres cubano.


jueves, 20 de agosto de 2009

Rafael Muci-Mendoza (II): Médico o de la "medicina venezolana actual"

Ver...


Del Dr. Rafael Muci-Mendoza, "decíamos ayer", entre sus múltiples actividades tiene la de articulista en el
EL UNIVERSAL de Caracas (Venezuela).


De una de sus publicaciones
recientes
(8 agosto 2009) destacamos:


"Los que privilegiados, hemos estado en el exterior y apreciado el crecimiento y la expansión de las instituciones que allá afuera nos dieron cobijo, nunca podremos entender por qué el Complejo Asistencial Docente Vargas -sueño de hombres y mujeres de valía- quedó como historia nunca concluida; o la Autogestión, promovida en pasados años por ilustres vargasianos jamás pudo ser llevada a buen puerto por este proceso involutivo que nos agobia, donde no hay consuelo para las penas del niño que vive en la calle o aquél otro ahogado en su dolor, mendigando salud en Miraflores*, atestado de papelitos peticionarios y de promesas incumplidas, cuando, la dádiva política a otros países está a la orden del día.


Querido Evo, -bueno, excúsame por mentir; lo de querido es un decir-, ¿por qué no le re-donas a Venezuela unas 20 ambulancias de esas 170 que recibiste para nuestros enfermos que no tienen ninguna?"

Ver artículo completo.

Foto: Hospital Vargas Caracas/Venezuela



(*) Palacio presidencial (Tte.Coronel Hugo Chavez)

sábado, 11 de abril de 2015

El "siervo de Dios" Dr. José Gregorio Hernandez.


Cuenta "Radio Meletín" la picaresca de un muy solicitado médico del Barrio Unión en Barquisimeto (Venezuela) que, al atender a sus pacientes, ofrecía una doble alternativa: consultar él sólo o acompañado del "siervo de Dios" José Gregorio Hernandez. Si el paciente optaba por esta última (la mayoría) pasaba mano, antes del ritual de consulta, por una imagen que colocaba en  lugar preferencial de su escritorio y procedía...

Conocí el consultorio, la imagen estaba. Obviamente no pude verificar la veracidad del "viral".

La visión de esta linda imagen del caricaturista venezolano Eduardo Sanabria, "Edo" me pone a curucutear por la web y tropiezo con el blog de Felix J. Tapia, biólogo, inmunólogo, parasitólogo, rockero, farandulero, ucevista y venezolano. No me puedo resistir a tomar "prestado" lo que publica:

Un excelente reportaje de la periodista Emily Avendaño de El Nacional sobre José Gregorio Hernández, el venerable hombre de ciencia y religión venezolano. Un preámbulo a la celebración de los 150 años del nacimiento del hombre más venerado en Venezuela por católicos y afines.

José Gregorio Hernández nació en Isnotú, Trujillo el 26 de octubre de 1864. Vivió en Caracas la mayor parte de su vida. El 28 de junio de 1888, se graduó de médico en la Universidad Central de Venezuela, viaja a Francia donde adquirió los conocimientos adelantado de la Medicina moderna y con ellos regresa a Venezuela y contribuye con el cambio curricular de la medicina venezolana, desde su espacio en el Hospital Vargas de Caracas.

Las huellas que dejó José Gregorio Hernández en Caracas

El Nacional 21/10/2014, Emily Avendaño 

En la Academia Nacional de Medicina se conserva el sillón original que Hernández utilizó como miembro fundador. En cambio, en el Hospital Vargas su laboratorio permanece cerrado

José Gregorio Hernández no abandonó las salas del Hospital Vargas ni siquiera con su muerte. En más de una habitación está pegada en la cabecera de la cama o guardada bajo la almohada de un paciente la estampita del médico de los pobres. Rafael Muci-Mendoza, ex presidente de la Academia Nacional de Medicina, ha dicho que se trata del único médico con 100 años de servicio activo en el centro de salud. Y es así. 

María Fernández frecuenta el área de cirugía desde hace seis meses, cuando a su hijo le dispararon. Confía en que será el venerable quien le devolverá la salud al joven. Para eso, en más de una oportunidad, le ha dejado una vela encendida en el altar improvisado por los familiares de los enfermos en esa área. En la mesa las notas con peticiones, se confunden con las placas de agradecimiento por el favor recibido. 

La última lección de Hernández en el Vargas fue sobre la lepra. Ahí, además de atender pacientes y educar, trabajó en el laboratorio que equipó gracias a la beca que le permitió cursar estudios de Microscopía, Bacteriología, Histología Normal y Patológica y Fisiología Experimental en París. Ese laboratorio está cerrado. Aseguró el doctor José Luis Rodríguez que ha estado así por muchos años. “Soy microbiólogo. José Gregorio Hernández fue el fundador de la primera cátedra de Bacteriología que hubo en el país –y en América–, así que profesionalmente soy hijo de su escuela. En el hospital se le respeta y recuerda mucho por su trabajo científico”. 

Aunque el médico nació en Isnotú, estado Trujillo, desde los 13 años vivió en Caracas y se convirtió en un personaje de la ciudad, que aún conserva sus huellas. 

El sillón y la casa desaparecida. Escogido por Luis Razetti, Hernández fue uno de los 35 fundadores de la Academia Nacional de Medicina en 1904. Ocupó entonces el sillón número 28, entre los seleccionados para normar la salud en Venezuela. La silla se conserva en el Palacio de las Academias. La Gaceta Médica de Caracas fue la tribuna para que Hernández expusiera sus investigaciones. “Esa fue la primera revista científica de Latinoamérica. En la biblioteca de la academia se conservan los números originales donde él publicó”, dijo Huniades Urbina, miembro correspondiente 39. 

La casa de La Pastora donde vivía José Gregorio al momento de su muerte ya no existe, pero los habitantes de la parroquia conocen el punto en la que se ubicaba. Es en la esquina de Desbarrancados –justo en frente de una cauchera–. 

Debajo de uno de los avisos que identifica la calle Norte 8 y la esquina hay un grafiti con la imagen del venerable. “Por el amor de los pobres, el pueblo de Venezuela ya le ha dado su lugar”, reza la inscripción junto a la figura. 

De esa casa habría salido el médico el 29 de junio de 1919, alrededor de las 2:00 pm, para ir a atender a una de sus pacientes, pero fue atropellado. 

En tres de los cuatro puntos cardinales de la esquina de Amadores le rinden homenaje. En el muro de la Farmacia de Amadores hay dos placas. Una que alude a que la vida del médico se extinguió en ese sitio y otra del Concejo Municipal de Libertador que refiere que desde el 28 de octubre de 2009 se designa con el nombre del Dr. José Gregorio Hernández la avenida Oeste 9. Aunque ninguna placa a lo largo de la vía lo indica. 

El cartel que identifica la Farmacia de Amadores se cayó. Douglas Piña, administrador del negocio, explicó que la farmacia ha pasado por muchas manos desde la muerte de Hernández por lo que no conservan ningún recuerdo del médico en las instalaciones. Ni siquiera una de las más de 7.000 recetas escritas por el venerable, que los farmaceutas de la época ya valoraban y solían guardar. Pese a que su beatificación continúa pendiente, en los lugares que pisó ya se le considera santo. 

Mervin Mármol es historiador y pintor. El artista fue el responsable de pintar el mural y además estuvo en las mesas de trabajo que se organizaron durante el mandato de Freddy Bernal para renombrar la avenida, donde participaron representantes del Museo Arturo Michelena, de la Casa de la Cultura de La Pastora y de la Fundación José Gregorio Hernández. “José Gregorio era alguien muy noble y humilde. El mural busca rendirle tributo al hombre, al médico, el investigador y humanista”. 

Aunque sus restos fueron trasladados en 1975 a la iglesia de Nuestra Señora de La Candelaria, en el Cementerio General del Sur todavía se le recuerda. Allí fue enterrado el 30 de junio de 1919. Todos los cuidadores de tumbas saben donde se ubicaba la suya. Sin embargo, el mausoleo no tiene ninguna identificación y es ahora hogar de un indigente. A una fosa de por medio están los restos de José Benigno Hernández, quien se presume fue su hermano. Ahí hay otra imagen de yeso de José Gregorio y una placa que dice: “Gracias, Doctor José Gregorio Hernández, por el favor concedido”. 

Imagen es caricatura de José Gregorio Hernández por el artista venezolano Eduardo Sanabria “Edo”