jueves, 12 de mayo de 2022

Aduhelm: Crónica de un fracaso anunciado...


 

La primera fase de la revolución contra el alzhéimer ha acabado en una vía muerta. Solo 11 meses después de que la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) aprobara el Aduhelm (aducanumab), el primer tratamiento que ataca las supuestas causas de la enfermedad, la farmacéutica Biogen ha anunciado que abandona los esfuerzos previstos para convertir este anticuerpo monoclonal en un superventas y que prepara el relevo de su máximo ejecutivo, Michel Vounatsos

En el tiempo que ha estado en el mercado, el Aduhelm ha sido un fracaso clínico y comercial. La compañía apenas ha ingresado cinco millones de euros con un tratamiento que lanzó a un precio de 56.000 dólares por paciente y año (casi 53.000 euros) y que no ha logrado convencer a la clase médica ante la falta de evidencias sobre su efectividad y el riesgo de efectos secundarios.

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En un comunicado dirigido a sus inversores con los resultados del primer trimestre del año, Biogen informó el pasado martes de que se dispone a “desmantelar la estructura comercial creada para apoyar al Aduhelm”, una medida que supondrá un ahorro de 475 millones de euros. 


La salida de Vounatsos, que ha permanecido cinco años en el cargo, se produce cinco meses después de que el responsable de investigación y desarrollo, Alfred Sandrock, fuera despedido. La compañía solo mantendrá la producción del fármaco para seguir con las investigaciones abiertas y atender a los pocos pacientes en tratamiento.

La caída en desgracia del Aduhelm ha sido vertiginosa. Su aprobación generó el pasado junio una oleada de ilusión en el mundo al ser el primer tratamiento autorizado en dos décadas contra el alzhéimer, una enfermedad que afecta a 50 millones de personas (800.000 en España). La decisión abría también la puerta a una nueva familia de medicamentos que elimina las placas de amiloide de las neuronas de los enfermos, una de las principales hipótesis del origen de la dolencia.


Pero la polémica fue también inmediata. La FDA aprobó el fármaco en contra del criterio de su grupo de expertos, tres de los cuales dimitieron. Las aseguradoras estadounidenses se negaron a financiar el tratamiento y cuando este llegó a la Agencia Europea del Medicamento, se topó con un contundente rechazo.

El portavoz de la Sociedad Española de Neurología, David Pérez, recuerda que la aprobación se basó en dos ensayos “que la propia Biogen había interrumpido por falta de evidencia”, Pero luego “reinterpretó” datos y “concluyó que apuntaban hacia una mejora”. El experto añade que “el proceso se hizo por la vía acelerada”, basándose en el descenso de las placas de amiloide, “que aún no sabemos si aporta un beneficio para el paciente”. “Esto es una llamada de atención a la industria y la FDA de que no vale todo para aprobar un fármaco”, concluye.

El Aduhelm ha sido una de las grandes apuestas de los últimos años de Biogen y los acontecimientos de los últimos meses han dejado su huella en bolsa. La aprobación de la FDA disparó un 40% el precio de sus acciones por las posibles ventas de un tratamiento que solo en Estados Unidos tiene un mercado potencial de seis millones de pacientes. La cotización, sin embargo, ha perdido desde entonces lo ganado y un 20% adicional.


Repercusiones

Lo ocurrido ha tenido también un notable impacto en el terreno de la investigación. Tras 20 años de fracasos, el sector conseguía al fin poner en el mercado un nuevo tratamiento contra el alzhéimer y parecía confirmar una de las premisas con mayor peso en las enfermedades neurodegenerativas de las últimas décadas: la hipótesis amiloide. Esto es, en palabras del científico Miguel Medina, “la suposición de que reducir la carga de esta proteína en el cerebro producirá un beneficio clínico para los pacientes”. El director científico adjunto del Centro de Investigación Biomédica en Red sobre Enfermedades Neurodegenerativas explica que esta ha sido “una de las principales líneas de investigación durante años”, aunque aún no está demostrada.

La aprobación por la vía rápida del Aduhelm solo con la evidencia de que es capaz de retirar el amiloide del cerebro, sin confirmar si esto mejora la evolución para los enfermos, abría la puerta a que otros fármacos similares en desarrollo también pudieran adelantar su salida al mercado. La pregunta ahora es si el fracaso del primero puede comprometer el futuro de los demás, que son el gantenerumab, de Roche; el donanemab, de Lilly; y lecanemab, de la japonesa Eisai y también Biogen

Medina opina: “No creo que perjudique. Con cautela, porque son datos de las compañías pendientes de publicar, parece que están obteniendo mejores resultados clínicos. Si esto es así, lo ocurrido no tiene por qué afectar a los otros fármacos. Lo que sí se ha visto cuestionado es el recurso a la vía rápida de aprobación”.

A la espera de estos resultados, David Pérez abre otras opciones: “Existe el riesgo de que estemos insistiendo en la diana equivocada. Hay una corriente hacia otras líneas de investigación que ponen el foco en lo infeccioso e inflamatorio o en los problemas de irrigación del cerebro, aunque están en fases más prematuras. La hipótesis amiloide era puntera hace 20 años, pero no se consigue demostrar”.

En su escrito a los inversores, Biogen afirma que tiene previsto volver a solicitar por la vía rápida a la FDA este mismo trimestre la aprobación de su segundo fármaco contra el alzhéimer, el lecanemab, mientras espera tener en otoño los resultados del ensayo Clarity AD para intentar obtener “la aprobación completa de la FDA en el primer trimestre de 2023”.

Lilly también tiene previsto solicitar la aprobación del donanemab por la vía rápida ante la FDA, lo que aspira a lograr a principios del próximo año, mientras Roche ha optado por completar los ensayos en marcha y acumular evidencias de la mejora clínica de los pacientes antes de hacerlo, para lo que aún no tiene fecha decidida.

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