domingo, 2 de octubre de 2016

La sangre de la "eterna juventud"...viene de "Ambrosia".



A finales de este mes, un grupo de personas buscará dar validez científica a un mito tan viejo como la Humanidad: el poder rejuvenecedor de la sangre joven. 
Nadie en la literatura lo ha reflejado tan bien como Bram Stoker con su «Drácula», que succionaba la sangre de otros para rejuvenecer, fortalecerse y contagiar a otros sus ansias vampíricas. Ahora, una «startup» de California tratará de emular al personaje inmortal con un ensayo clínico rodeado de polémica. 

La compañía se llama Ambrosia, y detrás de ella está Jesse Karmazin, un joven de 31 años que acabó sus estudios en la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford hace solo dos años. Durante la carrera, Karmazin desarrolló mucho interés en la investigación sobre el envejecimiento a través de células madre. También se interesó por la experiencia de un doctor ruso, Alexander Bogdanov, que en la década de 1920 se administró transfusiones de sangre joven y aseguró que incrementó su energía y rejuveneció su apariencia.

El mismo año de la graduación de Karmazin, un estudio realizado con ratones por científicos de Stanford y Harvard mostraba que la transfusión de sangre de animales jóvenes era capaz de rejuvenecer algunas de las funciones cognitiva y motoras de animales más viejos. Una de las técnicas utilizadas fue la parabiosis, en la que se cosía la piel del ratón joven y del viejo para unir su sistema circulatorio. La práctica, conocida desde finales del siglo XIX, y el mito del rejuvenecimiento a través de sangre volvieron a llamar la atención de la comunidad científica.

Ver
 
PayPal cofounder and Facebook investor Peter Thiel recently told Inc. that he finds parabiosis “really interesting” and said that his curiosity leans more toward his personal health rather than a potential business venture. 
This is not the first time Thiel has shown an interest in combatting aging.(Más)

«Este es el comienzo de un nuevo campo para la ciencia», asegura Karmazin a ABC desde Monterrey (California), donde su «startup» tiene la sede. Su ensayo clínico no coserá ninguna piel humana, sino que ejecutará transfusiones de sangre joven periódicas a los pacientes. Otros científicos, sin embargo, no coinciden en el poder rejuvenecedor de la sangre joven. Varios estudios –uno de la farmacéutica Novartis, otro de su competidora Glaxo Smith Kline y otro de la Universidad de Minnesota– contradijeron los resultados de la investigación de 2014. 

Para Karmazin, «hay más de una docena de estudios, tanto en humanos como en ratones que muestran efectos benéficos. Y hay un ensayo clínico en Standford que publicará resultados positivos en el tratamiento del alzhéimer este año», explicó. 

El estudio al que se refiere lo lidera la neurocientífico Tony Wyss-Corey, que también participó en la investigación original de 2014. Wyss-Corey criticó en «Science» que «no hay evidencias científicas» de que el tratamiento de Karmazin sea beneficioso y «abusa de la confianza del público». 

El investigador se refiere aquí a uno de los aspectos más polémicos del ensayo clínico de Karmazin: los participantes pagarán 8.000 dólares por persona para ser parte del proyecto. Ambrosia planea realizar las transfusiones en 600 participantes, cuyo único requerimiento –además de tener esa cantidad en la cuenta del banco– es ser mayor de 35 años y no sufrir alergias. (Más)



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