domingo, 8 de junio de 2014

Adiós a Sasha Shulgin (Berkeley, California, 1925 - 2014)

"Las drogas psicodélicas no te transforman 
–no transforman tu carácter– 
al menos de que quieras transformarte. 
Hacen posible la transformación."

Sasha Shulgin.


Alexander Shulgin (1925-2014), el químico estadounidense responsable de introducir el MDMA con fines terapeúticos y de sintetizar más de 230 sustancias psicoactivas. Shulgin, quien había estado luchando con el cáncer, es llamado el “Padrino de los Psicodélicos” o”Daddy Ecstasy” y junto on sus esposa Anne Shulgin es responsable de explorar a fondo y con cariño las dos familas más importantes de la farmacopea psicodélica, las feniletilaminas (descritas en su libro Pihkal) y las triptaminas (descritas en su libro Tihkal).

Sasha es considerado también el padre de las drogas de diseño, luego de que descubriera que con un ligero tweak molecular se podían obtener una casi infinita cantidad de variaciones químicas capaces de producir diferentes efectos –casi estilos psicodélicos, unos más placenteros que otros– siguiendo como base las sustancias que se encontraban en la naturaleza como la psilocibina, el DMT o la mezcalina. De la familia de las feniletilaminas (en la que se encuentra las mezcalina y el MDMA), Shulgin sintetizó el 2C-B en 1974, una sustancia que ha cobrado gran popularidad en los últimos años, que en un principio era considerada un afrodisiaco psicodélico, y que constituye la primera droga psicodélica de auteur, como tal. Siguieron muchos psicoactivos más de la familia del 2C y muchas otras de la familia de las triptaminas, cuyo linaje incluye al DMT y a la psilocibina. Este diseño de drogas psicodélicas ha revolucionado el mercado, permitiendo que se consuman sustancias muy similares a los hongos alucinógenos, al peyote, al éxtasis o a la ayahuasca de manera legal, burlando las ridículas leyes de prohibición. Algo que ha sido profundamente liberador para los psiconautas a la vez que peligroso al obligarlos a moverse en territorios inexplorados, sin la protección de una tradición, experimentando con poderosas sustancias cuyos efectos son en gran medida desconocidos. 

Después de recibir su doctorado en bioquímica por la Universidad de UC Berkley, Shulgin inició una carrera en la industria farmacéutica, trabajando en la síntesis de pesticidas para Dow Chemical*

Por suerte, a los 35 años probó la mezcalina, y esta experiencia transformó su vida, revelándole que tenía “infinitas cosas adentro”, una visión pletórica del universo químico que subyace la materia en su danza molecular. A partir de esto empezó a realizar una serie de modificaciones moleculares que cuidadosamente –y de manera heróica– probó el mismo, trabajando con sus propios recursos, como un maverick en una zona gris al borde de lo ilegal, luego publicando sus descubrimientos en revistas científicas. 

El trabajo de Shulgin no sólo tiene una aplicación recreacional o cualitativa (en las experiencias que ha detonado indirectamente). La enramada de estructuras químicas que exploró tenía que ver con neurotransmisores como la serotonina y la dopamina y con funciones cerebrales como los sistemas de percepción visual y auditivos. Algunos de sus compuestos son usados en la neurobiología para estudiar los receptores de serotonina en el cerebro y los mecanismos de acción de los antidepresivos y los antipsicóticos, así como la neuroplasticidad del cerebro. Se ha encontrado que el compuesto 2,5-dimethoxy-4-iodoanfetamina, mejor conocido como DOI, promoueve la neurogénesis y la reorganización de espinas dendríticas y conexiones sinápticas. 
 
Albert Hofmann, Alexander Shulgin, Robert Anton Wilson, Timothy Leary, Terence McKenna, Ann Shulgin, Dennis McKenna, Ralph Abraham and John C. Lilly.
Shulgin, en otro mundo, como Hofmann, habría ganado el Premio Nobel. (Más)

"Hay una cantidad innumerable de información 
dentro de nosotros, 
algo similar a una biblioteca 
con incontables volúmenes de referencia,
pero sin un método de acceso claro".

Alexander 'Sasha' Shulgin no era un químico más. Igual que Albert Hofmann (1906-2008), descubridor del LSD, pertenece a ese grupo de investigadores químicos que abrieron lo que Aldous Huxley llamó "las puertas de la percepción". Durante varias décadas, experimentó con sustancias psicoactivas, sintetizando más de 200 nuevas, y contribuyó a propagarlas mediante un aparato teórico y filosófico que iba más allá del mero prospecto farmacéutico. Quería ayudar a acceder a esos libros ocultos de nuestro interior.(Más)



(*) After a rash of bad press about street drug abuse in the 1960s, Dow became concerned with the possibility of an adverse public reaction to the nature of Sasha’s work, and requested that he cease to publish as an employee of the company. Sasha subsequently ended his career with Dow in the mid-1960s to pursue independent research and employment as a consultant. He began teaching classes in local universities and at the San Francisco General Hospital.(Más)
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