viernes, 26 de mayo de 2017

Cinema Paradiso: Decisiones extremas


Algo no marcha bien cuando una película como 'Decisiones extremas' puede despacharse con la sentencia de "un drama médico sobre enfermedades incurables más" y no faltar a la verdad. Habrá quien considere que el sentido del film ya puede estar cumplido en cuanto que contribuye al conocimiento de la enfermedad de Pompe o glucogenosis tipo II, una enfermedad genética que afecta a uno de cada 40.000 nacimientos y termina por provocar la muerte del paciente. 
Seguro que esa es la opinión de John y Aileen Crowley, la pareja en cuya historia real está basada la película, después del suplicio que pasaron para salvar la vida de sus dos hijos enfermos. Pero, si atendemos a algo más allá de una mera labor de visibilidad propagandística, es imposible salvar a 'Decisiones extremas' como relato cinematográfico. A la puesta en escena televisiva se le suma un desacertado reparto con Brendan Fraser incapaz de levantar una interpretación dramática y con Harrison Ford tan desorientado como se ha demostrado en sus trabajos de la última década. 

A favor: Sólo el valor instrumental para dar a conocer la enfermedad de Pompe e impulsar la investigación médica para su tratamiento. 

En contra: Manipulación lacrimal masiva. (Ver)



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