jueves, 3 de noviembre de 2016

El congreso se...tributa.







Y...se tributa.

 Los médicos asturianos reclaman al Ministerio de Hacienda que no modifique el tratamiento fiscal de las ayudas que reciben de los laboratorios farmacéuticos para acudir a congresos, pues de lo contrario se vería obstaculizada su formación continuada "y las consecuencias serían negativas para todos, en primer lugar para los pacientes". Así se pronunció ayer Manuel Fernández Barrial, presidente en Asturias de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), en alusión a lo que los facultativos consideran un "globo sonda" lanzado por Hacienda en la línea de un endurecimiento en la consideración de los pagos recibidos por asistencia a congresos y reuniones, que suelen incluir viaje, alojamiento, manutención y el coste de la inscripción. 

"Si en vez de considerarse que este dinero es para formación, que es la realidad, pasa a tratarse como un pago por una actividad profesional por el que el médico tiene que tributar, lo previsible es que muchos colegas se busquen alternativas menos eficaces para estar al día, y la calidad de la asistencia se resienta", advirtió el presidente autonómico de Semergen. 

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A juicio de Llisterri, los congresos resultan claves no sólo para la formación de los médicos, sino "sobre todo para los pacientes", y prescindir de los mismos también supondría "un contratiempo" para las ciudades que los albergan, puesto que su "impacto económico y social está demostrado". Manuel Fernández Barrial puntualiza que el congreso nacional de Semergen de 2011 se celebró en Oviedo, "donde se congregaron 3.600 médicos". 

El temor de los médicos no obedece a una modificación legislativa, aclara Ana Valverde, asesora fiscal ovetense. La novedad estriba en la reciente aplicación por parte de Farmaindustria, patronal de los laboratorios farmacéuticos, de su "Código de Buenas Prácticas". Este protocolo ético incluye la publicación de la relación de facultativos a los que financian la asistencia a congresos, reuniones o actividades científicas, o a los que pagan honorarios cuando participan como ponentes o organizadores de los eventos. En esas listas, sólo se detallan los datos del facultativo, con nombre y apellido y el lugar en el que trabaja, cuando el profesional lo autoriza. En términos generales, el 80 por ciento no consiente que se haga pública esta información

"La cuestión es si estos pagos, que ahora Hacienda conoce con detalle, pasan a ser considerados pagos en especie", señala Ana Valverde, quien puntualiza, como ejemplo, que un congreso en Estados Unidos, en el que se financie el viaje, el hotel y la inscripción, "es evidente que implica una cuantía importante". "La norma no ha cambiado, pero si a ese dinero se le da la consideración de rendimiento de actividad profesional las repercusiones pueden ser notables en algunos casos", señala la asesora fiscal. (Más)
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