sábado, 3 de septiembre de 2016

El Ventolin de Francis Bacon.


El Ventolin une más que ser hincha del mismo equipo de fútbol. Esta revelación me asaltó una tarde de mayo conversando con un conocido periodista. Este me contó que una de las pocas personas que le negó una entrevista fue Francis Bacon. ¿El motivo? «Un ataque de asma», se disculpó el pintor de las tinieblas, mostrando su Ventolin como un triste trofeo. El periodista sacó el suyo del bolsillo y lo unió al del pintor. Bacon, finalmente, concedió la entrevista. Fue entonces cuando supe que el asma es una enfermedad intransitiva que hermana a quienes la padecen.

Todas las caras de Francis Bacon son víctimas de una ventolera, como si la carne fuera agitada por un ciclón. Como su propio cuerpo, los personajes de sus cuadros buscan violentamente el aire, parecen desaparecer en medio de una ventolera. Como el pulmón de un asmático, el aire es el deseo que impulsa la violencia de esas huidas que retrata.


Ver:
Asmáticos: seres con respiración torcida Mª Jesús Espinosa de los Montero G.

Los que no son asmáticos quizá no entiendan cabalmente su sentido del tiempo, la prisa que imprimía a su rostro; un asmático es ansioso porque no halla la razón de su asfixia, y si no tiene a mano su Ventolín (que usaba en público, como los asmáticos veteranos, que no sienten vergüenza de su padecimiento) se siente perdido y es huraño, como si quisiera que se lo tragara la tierra. Enloquece el asmático solitario, necesita el viento seco.

Ver:
Por dónde entra el aire en los cuadros de Bacon,  JUAN CRUZ El País 11 agosto 2016 

 Ver también:

Benedetti, "El fin de la disnea", el "ventolin" y la intempestiva llegada de Miguel Indurain...



Ventolin

Duende de apariencia infantil que flota por la noche en los rayos de la luna. Provoca la brisa y hace dormir a los niños. 
En la noche de San Juan baila y canta con las xanas a coro. 

Ver:
Marcas que nos gustan en Asturias: Ventolin, Astucor...
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