miércoles, 13 de julio de 2016

VENEZUELA El desmantelamiento de una profesión Visitador Médico

“Para mí el trabajo 
está totalmente desvirtuado. 
En condiciones normales 
es un trabajo muy retador, 
pero los visitadores 
no sólo necesitamos el desafío, 
sino tener el producto. 
En este momento 
es una profesión sin razón de ser”

Laboratorios reducen su fuerza de venta ante ausencia de medicamentos en el mercado.

La debacle estaba anunciada. En un año los laboratorios redujeron su fuerza de venta en 41%, pasando de 6.000 visitadores médicos en junio de 2015 a 2.500 en junio de 2016. Quienes aún conservan su empleo saben que la movida de mata no ha terminado, y la incertidumbre deviene en tristeza pues, más que un problema personal, la merma de trabajadores evidencia que no hay productos que promocionar en el país. Este el resultado de una deuda con el sector farmacéutico que asciende a 6.500 millones de dólares.



En junio de 2015 había 6.000 visitadores médicos distribuidos en 160 laboratorios transnacionales y nacionales. A la vuelta de un año, el Sindicato Nacional de Visitadores Médicos confirma que sólo 2.500 continúan en sus puestos de trabajo. 

De esos 160 laboratorios, 17 dejaron ir a su fuerza de venta y sólo tienen presencia en el país como casas de representación; mantienen un mínimo de personal para hacer las gestiones de cobranza de la deuda. Entre 30 y 40 laboratorios redujeron sus equipos de visitadores en más de 80%, pero no todos salen a la calle porque no hay producto; en algunos casos los visitadores llevan meses con permisos remunerados, o haciendo cursos online de capacitación”, describe Alfredo Salomón, presidente del Sindicato. 

Se trata de profesionales con carreras universitarias, normalmente relacionados con áreas científicas y muchos manejan al menos un segundo idioma. Reciben un entrenamiento que dura aproximadamente tres meses el cual cubre la capacitación básica en farmacología, además de los aspectos legales y éticos de la promoción de fármacos. Se trata, en suma, de un personal en el que los laboratorios invierten recursos considerables. 

Cuando hablamos de que han salido de la industria unos 3.500 profesionales entendemos lo que hay detrás de esa decisión: laboratorios que no ven luz al final del túnel. Para cualquier empresa dejar ir un recurso que costó tiempo y dinero formar implica una decisión de fondo; en este caso, es una señal de que la crisis en el sector farmacéutico está lejos de solucionarse”, argumenta Salomón. 

Novartis se encuentra en el grupo de laboratorios que redujo su personal a mínima escala, unas 40 o 50 personas. En enero de 2016, al regresar de las vacaciones colectivas, 84 visitadores médicos salieron de un equipo de casi 300 empleados. “Nos ofrecieron cajitas felices que incluyeron parte del pago en dólares a tasa oficial. La mayoría aceptó pero los visitadores con más de 15 años en la compañía tenían más temor a perder el trabajo y quedar en el limbo. Algunos se quedaron con un sueldo, aguantando la pela y la incertidumbre sobre lo que pasará más adelante”, cuenta uno de los ex visitadores de Novartis que aceptó la propuesta económica. 

En Bayer están en proceso de consulta. “Hay reuniones con los gerentes para saber quién quiere irse y quién prefiere quedarse. En la reunión en la que estuve, 9 de 10 pidieron escuchar la propuesta de liquidación. Cuando el gerente dijo que quien no tuviera un plan b debía hacerlo pronto, supe que estaba en un mundo al revés. Hasta ahora no ha habido ninguna reestructuración pero nos dicen que viene pronto”, dice la representante de ventas. 

Fuentes de Bayer señalan que los representantes de venta que decidan quedarse asumirían la figura de visitadores integrales, los cuales no sólo tendrían que cubrir más zonas, sino capacitarse nuevamente para promocionar de manera responsable todas las líneas que antes se manejaban de manera especializada. (Más)


Publicar un comentario en la entrada