martes, 3 de mayo de 2016

Antonio Pratto: El Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) y acceso a medicamentos


Antonio Pratto es antiguo compañero de trabajo (y sin embargo amigo) de mis años en Sandoz Perú. Luego él en América Latina y yo de regreso a España. Veo este interesante artículo en línea con algo que hace poco "subimos" en PHARMACOSERÍAS y que, desde la perspectiva de su trabajo actual en Perú, complementa...

Ver:

Acuerdo TTP es ya firme...

CPhI: 2015 Mega Trade Pacts and Their Impact On the Pharmaceutical Markets, Dilip G. Sha (II): Generics




El Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) y acceso a medicamentos

 Finalmente los países miembros del Acuerdo de Asociación Transpacífico o TPP firmaron este nuevo acuerdo comercial que, en mi opinión, traerá muchos beneficios a nuestro país. La gran oportunidad radica en que tendremos acceso al bloque de libre comercio más grande del mundo, que representa el 40% del PBI mundial y abarca el 11% de la población del planeta. Este bloque está compuesto por doce países de los cuales el Perú ya tiene acuerdos comerciales con cinco de ellos y tendrá la oportunidad de ampliar sus mercados a países como Australia, Darussalam, Brunei, Malasia, Nueva Zelanda y Vietnam.

Sin embargo, a pesar de esta nueva gran oportunidad de expandir nuestros mercados, existe una preocupación válida que las cláusulas firmadas impidan o hagan más caros los nuevos medicamentos. He revisado detenidamente el capítulo de propiedad intelectual, y para ser honesto, no encuentro muchas diferencias frente a lo acordado en el tratado de libre comercio (TLC) con los Estados Unidos en esta materia.

 Cómo llega un medicamento al mercado

Para comprender mejor las implicancias del acuerdo, ayuda primero entender el proceso a través del cual un medicamento llega al mercado. Esto empieza cuando una empresa farmacéutica patenta un descubrimiento que podría llegar a ser un medicamento. Durante la vigencia de la patente, la empresa puede comercializar el medicamento sin competencia de genéricos producidas por otras empresas.

Para sacar el medicamento al mercado, la regulación de los países donde se investiga la droga exige que la empresa realice pruebas para demostrar su seguridad y eficacia. Por tanto, si las pruebas demoran doce años en promedio y la patente tiene una vigencia de veinte años, la empresa solo tiene ocho años para comercializar el medicamento sin competencia antes de vencerse la patente. Posteriormente, los datos producto de esas pruebas permiten a empresas competidoras crear medicamentos genéricos bioequivalentes, o intercambiables con el original porque llegan al torrente sanguíneo con la misma velocidad relativa.

Datos de prueba y la comercialización del medicamento

Una de las siete cláusulas del TPP relevante a medicamentos protege estos datos de esas pruebas para productos biológicos durante la vigencia de la patente. Esto es importante dado que los Estados Unidos y muchos países de Europa solo permiten vender genéricos bioequivalentes. Si bien la protección de los datos significa que no están disponibles para crear genéricos bioequivalentes durante la vigencia de la patente, esto no necesariamente implica un aumento en el costo de los medicamentos, ya que corren en paralelo y no extienden la vigencia de la patente.

¿Extensiones de la vigencia de la patente?

Es cierto también que en este acuerdo se ha incluido una extensión de tres años por demoras innecesarias en procesos regulatorios del Digemid y otorgamiento de patentes de Indecopi. El argumento, igual al que se hizo cuando se aprobó el TLC con Estados Unidos, ha sido que esta extensión aumenta el costo de los medicamentos. Sin embargo, es improbable que se pueda otorgar una extensión de ese tipo dado que, en la práctica, Digemid e Indecopi han mostrado que toman menos tiempo para realizar las aprobaciones respectivas. .

 Escenarios apocalípticos que no materializaron

Los mismos detractores del TPP pronosticaban escenarios apocalípticos si se aprobaba el TLC con Estados Unidos. Afirmaban que los medicamentos genéricos desaparecerían, los precios de los medicamentos se incrementarían dramáticamente y la industria farmacéutica nacional desaparecería, entre otras terribles predicciones.

 Han pasado siete años desde su implementación y, como era de esperarse, nada de eso ha sucedido. Hay más genéricos que nunca en el mercado, a pesar de que falta mucho por hacer en cuanto a la difusión de su uso generalizado y a la garantía de calidad de los mismos. Los precios de los medicamentos no han aumentado a pesar de la inflación de los años transcurridos. Hay que recordar que lo que se está legislando es para productos nuevos que recién ingresan al mercado con sus respectivas patentes, por eso es falaz hablar de aumento de precios pues no se puede comparar el precio de un producto nuevo con uno que todavía no existe en el mercado.

En resumen, los mitos de los que se habló en esa oportunidad fueron solo eso, mitos. 

Por supuesto habrá mucho ruido en las próximas semanas y meses, especialmente ahora que estamos en plena campaña electoral. La gran tarea del nuevo gobierno que se elija el próximo año deberá ser la implementación de las grandes reformas que hasta ahora ninguno se ha atrevido a realizar. Estas reformas deben incluir el fortalecimiento de las instituciones, la eliminación de la corrupción y el aumento de nuestra competitividad para finalmente aprovechar éste y todos los tratados que hemos firmado hasta la fecha.

Antonio Pratto es ejecutivo de amplia experiencia en el sector salud en América Latina y Europa. Actualmente es Director General de Barm Health Group y profesor de Postgrado de la UPC. 

  Artículo publicado en el blog Innovación y Sinergia de la Escuela de Postgrado de la UPC.
Publicar un comentario en la entrada