miércoles, 5 de agosto de 2015

Las personas sanas desaparecen...


Aparentemente, el acceso extendido a los medicamentos y a la atención sanitaria no mejora la percepción subjetiva de la salud de la población. A pesar de los avances médicos, la gente se siente más enferma que hace 25 años. ¿Qué está ocurriendo con los que se sienten enfermos? 

En realidad, en los países occidentales la mayor parte de la población debería sentirse más sana que hace 25 años. Durante este período, tanto el diagnóstico médico como las opciones terapéuticas no han dejado de evolucionar. 

 Mediante los métodos modernos de biología molecular, en muchos casos las enfermedades se pueden detectar incluso antes de su aparición. Así, por ejemplo una mama con un riesgo elevado de cáncer se amputa antes del diagnóstico. Las ecografías de los fetos son tan detalladas actualmente que es posible incluso contar las pestañas o medir si la cabeza podrá pasar a través de la pelvis o no durante el parto. El diagnóstico genético revela si una familia se ha librado de enfermedades hereditarias, y en caso contrario se pueden tratar en una etapa temprana. 

Envejecer con dignidad y nuevas articulaciones 

Además, cada vez más personas alcanzan una edad avanzada gracias a la medicina moderna, incluso manteniendo una alta calidad de vida. Por supuesto que el cuerpo se va desgastando aquí y allá, pero una nueva articulación ya dejó de ser una condena a permanecer en cama durante semanas. Muchas operaciones hoy en día son mínimamente invasivas y por lo tanto se pueden llevar a cabo sin violentar demasiado a los pacientes. En realidad, la gente debería sentirse mejor que hace 25 años, pero resulta que ese no es el caso. Esto es lo que descubrió un científico de la Universidad Estatal de Ohio. 

El profesor Hui Zheng comparó varios conjuntos de datos de grandes dimensiones y multinacionales (OECD Health Data, World Development Indicators, la World Values Survey y el European Values Study), en los que pudo leer cómo la gente entre 1981 y 2007 evaluaba su estado de salud en una escala de cinco puntos, de 1 (muy bueno) a 5 (muy malo). A continuación correlacionó los datos con los desarrollos médicos de 28 países, todos ellos miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

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Inversiones, especialización y medicamentos 

Zheng examinó tres tipos de desarrollos médicos: la inversión médica (es decir, cuánto dinero se desembolsó per cápita para la población total de un país por los servicios de atención sanitaria), la profesionalización y especialización médicas (esto incluye, por ejemplo, el número de médicos en activo y de especialistas) y en tercer lugar el gasto per cápita para productos farmacéuticos. 

Su decepcionante resultado: “El acceso a los medicamentos y a la atención médica no mejoró la percepción subjetiva de la salud. Por ejemplo en los Estados Unidos el número de personas que evaluó su estado de salud como “muy bueno” cayó de 39% en 1982 a 28% en 2006”, afirma Zheng. (Más)




Slides: F.Comas/ Medicalización de la vida cotidiana
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