viernes, 5 de diciembre de 2014

Cinema Paradiso: Dallas Buyers Club



-No te vuelve loco oir hablar de curar 
a los enfermos mientras 
enseñan sus Rolex de oro?

-Qué saben ellos de la enfermedad.
Representan a la compañía y, 
aunque no te guste, 
ellos no son médicos.



Basada en la vida real de Ron Woodroof, un cowboy de rodeo texano, drogadicto y mujeriego, al que en 1986 le diagnosticaron SIDA y le pronosticaron un mes de vida. Empezó entonces a tomar AZT, el único medicamento disponible en aquella época para luchar contra tan terrible enfermedad.(Ver



De Con la venia: 'Dallas Buyers Club' y la industria /Jordi Faus:

 En Dallas Buyers Club podemos ver la fuerza de los pacientes de SIDA alarmados por la situación en que se encontraban cuando la investigación estaba empezando. La película puede generar un sentimiento de rechazo hacia las compañías que promovían ensayos clínicos para dar con la dosis razonable de AZT, pero a medida que avanza, el papel del malo lo asumen los aduaneros que dificultan la entrada de productos no aprobados en Estados Unidos por la FDA

El guión dedica dos escenas interesantes a ambos. En la primera, Roy Woodrow (Matthew McConaughey) es retenido en la frontera al pretender introducir gran cantidad de medicamentos alegando que son para tratar pacientes identificados en unas recetas que lleva consigo. Roy se había llevado las recetas de la consulta de la doctora Eve Sacks (Jennifer Garner), y las había rellenado con nombres de jugadores de los Dallas Cowboys. El aduanero le pregunta si puede probar que los nombres son de pacientes reales; y Roy le pregunta: ¿puede probar que no lo sean? 

En los estados de derecho, las relaciones entre la administración y los ciudadanos se basan en este principio: si el funcionario quiere impedir alguien hacer algo tiene que probar que su conducta represiva está legalmente justificada. Cuando se discute si una empresa puede empezar a vender a los hospitales su producto a precio notificado antes de que el ministerio haya decidido sobre su reembolso y precio máximo, ¿qué puede esgrimirse para impedirlo? 

En la segunda escena, el juez que desestima la demanda de Roy aprovecha para lanzar duras críticas a la FDA, a quien acusa de anteponer sus intereses a los de los pacientes. La película concluye con un homenaje a la industria y a sus esfuerzos en la investigación contra el Sida. Los créditos finales explican que una vez concluidos los ensayos, las terapias combinadas que incluyen una dosis menor de AZT han salvado la vida a millones de personas. 
pro
Volviendo a las declaraciones de Gartner, el medicamento al que se refería tratándose de un producto evaluado por la EMA y autorizado por la CE, ya está aprobado en España. Lo que sucede es que Sanidad no ha decidido aún acerca de su inclusión en la prestación farmacéutica y su precio. En España, para que las innovaciones lleguen hay que superar demasiados obstáculos. (Más)

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