sábado, 4 de octubre de 2014

Haber: De Anatomie Ontleed / Museum Plantin Moretus. Vamos a ver...



With the exhibit entitled Dissected anatomy, Plantin as a publisher of medical work, the Plantin-Moretus Museum is paying tribute to Plantin as a publisher of medical work.




Christoffel Plantin’s edition of Vivae imagines partium corporis humani by the Spanish physician Juan Valverde holds a central place in this presentation. 



This book is based on the anatomical work of Andreas Vesalius. Vivae imagines remains to this day a fascinating milestone in the history of anatomy. The museum sheds light on the history preceding it and on the knowledge people had of science at that time and of anatomy in particular. 

Andreas Vesalius


This presentation is part of the Vesalius 2014 (500-year anniversary) commemorations and is a first step in the development of a new permanent exhibition scheduled to be launched in 2016.



Valverde estudió medicina en la Universidad de Padua, al parecer durante los años de magisterio de Vesalio. Sin embargo, su maestro fue Realdo Colombo, antiguo discípulo de Vesalio, pero enfrentado con él por una agria enemistad. Valverde fue ayudante de Colombo en la época en que éste ocupó la cátedra de anatomía de Pisa (1545-1548) y le acompañó a Roma cuando en la última fecha citada fue nombrado profesor del Archiginnasio della Sapienza. En Roma fue médico del cardenal Juan Álvarez de Toledo, enseñó en el Ospedale di Santo Spirito y continuó realizando indagaciones anatómicas, casi siempre en colaboración con Colombo. Debió de morir poco antes de 1589, año en el que Michele Colombo, hijo de su maestro, publicó la traducción latina de su tratado anatómico.


Todo ello explica el durísimo ataque que Vesalio le dedicó en su Anatomicarum Gabrielis Falloppi observationum examen (1564) y la irritación que sentía porque Falopio lo considerase un importante anatomista. Vesalio insultó en Valverde al discípulo y fiel colaborador de Colombo y también al representante de un ambiente anatómico que estaba subrayado continuamente las limitaciones de detalle de su propia obra, muchas veces con escasa generosidad. Resulta inaceptable utilizar este ataque como única clave explicativa de la contribución de Valverde, como han hecho numerosos historiadores extranjeros, aunque peor es desconocerlo y convertir al anatomista palentino en un fiel seguidor de Vesalio, como han pretendido muchos autores españoles.


Lo mismo que otros anatomistas que trabajaron en la Italia de estos años, Valverde asimiló los supuestos y las aportaciones vesalianas, pero insistiendo en las lagunas y los errores de la Fabrica. La primera edición de su tratado anatómico, titulado Historia de la composición del cuerpo humano, apareció en Roma en el año 1556. Está redactada en castellano y su terminología anatómica abunda en vulgarismo convertidos en término técnicos: "morcillos" por músculos, "ñudos del espinazo" por vértebras, etcétera. 

Valverde afirma en la dedicatoria, que se dedicó a escribir la obra por la falta que había en España de hombres entendidos en anatomía y por la prevención existente en nuestro país frente a la disección de cadáveres humanos, justificación en la que demuestra carecer de toda relación con el movimiento vesaliano encabezado por Pedro Jimeno y Luis Collado. Otra de sus razones es la oscuridad del estilo de Vesalio y el carácter "algo confuso, por no querer apartarse de Galeno" del orden descriptivo de la Fabrica. Valverde cambia este último colocando los vasos y los nervios a continuación de las vísceras internas y, sobre todo, anota las omisiones y equivocaciones que ha encontrado en la obra de Vesalio. Alberti localizó treinta y dos rectificaciones explícitas, las más importantes de las cuales se refieren a los músculos, en especial los óculo-motores, los faciales y los de la garganta y la palma de la mano. Su libro incluye también la primera descripción de la circulación pulmonar que apareció impresa después de la de Miguel Serveto. Apoya esta descripción, no sólo en la observación anatómica, sino también en un tosco recurso a la vivisección de animales, con la mentalidad propia de los anatomistas posvesalianos que empezaban a interesarse por cuestiones fisiológicas. Proyectaba incluso un tratado sobre "el oficio de las partes de nuestro cuerpo", que no llegó a escribir. (Más)

Visto en Amberes, 9 septiembre 2014
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