miércoles, 27 de noviembre de 2013

VENEZUELA: De la talidomida, el Dr. Siegbert Holz y "las cosas de palacio andan despacio"...





La sentencia reciente de un juez en España hace de talidomida "triste" noticia/recuerdo.


Escucho, (y "comulgo" ideas) la brillante exposición del Dr.Edmundo Bond* (Junta Revisora de Productos farmacéuticos) en el Foro Publicidad de Medicamentos que organiza CAMESIP (Caracas, 25 noviembre 2013) y mis recuerdos retrotraen a la década de los 70´s, mis años en Sandoz Venezuela.


Dr. Siegbert Holz
Por aquel entonces, la figura mítica del Dr. Siegbert Holz era percibida como "el lobo feroz" de la industria farmacéutica en el país. Se mencionaba, siempre, en relación a la no entrada (único país en el mundo) de talidomida en Venezuela
Previo a mi nuevo viaje a Caracas, en RRSS, un comentario de la Profesora Magaly Pedrique (admirada "colega" en la Facultad de Farmacia de la UCV) me entera del libro, "Recuerdos de dos venezolanos de adopción" del que Magaly, como transcriptora, fué determinante.
Intento, al llegar, comprarlo  en la Librería de la UCV. Esa misma mañana se han vendido los 3 últimos ejemplares. Generosamente, la Profesora, me facilita el ejemplar de su biblioteca para poder editar esta nota.

Del libro extraigo el texto:

"En Venezuela, la talidomida había sido presentada al registro sanitario en 1959, con apoyo de un número considerable de trabajos científicos que “comprobaban” su excelencia como medicamento y su inocuidad. Efectivamente, para aquel momento, aun no existía evidencia alguna acerca de posibles daños al organismo humano atribuibles a dicha droga. Sin embargo, al estudiar la literatura científica publicada en revistas que se hallaban en las bibliotecas locales, Elly (Elly Holz su esposa y también médico y miembro de su equipo) encontró un trabajo, cuyos autores expresaban la opinión de que la substancia ocasionaba ciertos trastornos metabólicos en los animales de laboratorio, posiblemente a través de una acción sobre la glándula tiroidea.
Ante esta situación, la Junta Revisora aplazó la aprobación del producto para seguir estudiando el caso. Las tramitaciones de documentos, solicitudes, trabajos científicos, consultas con farmacólogos reconocidos internacionalmente, consultas con organismos sanitarios de otros países e internacionales se extendieron por más de dos años, no recibiéndose sino informes favorables sobre la droga, hasta el año de 1962, cuando, por falta de pruebas negativas, el producto tuvo que ser aprobado. Sin embargo, poco después de la aprobación del medicamento, apareció en la prensa de Caracas la noticia del desastre que ésta había provocado en Europa.
La Junta  Revisora, de inmediato, dictó la suspensión del registro otorgado, oficiando a las aduanas para que impidieran la entrada de cualquier lote del medicamento en cuestión y, una vez obtenida la confirmación de los hechos señalados, a través de canales científicos, anuló definitivamente la autorización de expendio de substancia tan peligrosa. De esta manera, la talidomida nunca ha sido usada legalmente en Venezuela, con excepción de unas pequeñas cantidades, posteriormente importadas y manejadas directamente por el Ministerio de Sanidad y Asistencia Social, para utilizarlas en ciertos casos de lepra donde tiene alguna aplicación.

Todos estuvimos felices al cerciorarnos de que, por una vez, el dicho popular de que “las cosas de palacio andan despacio” había dado un excelente resultado."

(*) Dr. Edmundo Bond Farmacéutico, Miembro de la Junta Revisora de Productos Farmacéuticos del INHRR - MSDS, Profesor de la Facultad de Farmacia de la UCV
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