viernes, 4 de octubre de 2013

A GLAXO le gusta el vino...

Multinacionales farmacéuticas como Glaxo han invertido en la compra de gacelas –jóvenes y pequeñas firmas biotecnológicas asociadas a las grandes universidades norteamericanas— dedicadas en exclusiva a la generación de nuevos derivados del resveratrol del vino tinto que tengan mucha más actividad biológica que el compuesto original. 

Algunas de estas moléculas han mostrado resultados muy notables en ratones para prevenir los efectos nefastos de la obesidad: síndrome metabólico, diabetes, dolencias cardiovasculares, infartos, cáncer y enfermedades neurodegenerativas. Si la vejez es una enfermedad, pasar hambre es lo más parecido a un tratamiento que tenemos para ella. Y el resveratrol aspira a convertirse en una alternativa, o al menos un complemento, a la vida sana y aburrida. El resveratrol está calificado en la literatura técnica como un “mimético de la restricción calórica”. Algo tan bueno como pasar hambre, y sin pasarla. El último truco contra el imperativo teológico de que hemos venido a este mundo a sufrir. (Más)

Foto: Consuelo Bautista

Ver también:

In vino...dubitas...(II) / Resveratrol, Revidox...y GLAXO / GSK

In vino...dubitas...(III) / Resveratrol y el caso del "falso" Dr.Dipak Das

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