viernes, 6 de septiembre de 2013

El asesinato considerado como una de las bellas artes: VIAGRA.

Clara entra a la oficina, mira a Malena : “¿Llamamos a la ambulancia?”. “No todavía. Démosle unos minutos más”. Aberdeen hace los últimos estertores y luego su cuerpo queda inmóvil, para siempre. Malena marca un número en su teléfono: “Hola, Lucía, listo mandá la ambulancia”. Clara llama a la casa de Aberdeen: “Ya está, Gladys, se terminó todo, tranquila, no llores”. Corta y mira a Malena: “Un corazón débil como el suyo no iba a soportar tantos inconvenientes en un solo día”. Malena mete la mano en su bolsillo y le devuelve la caja donde todavía quedan algunas pastillas de Viagra: “Le puse solo tres al café, me pareció suficiente”. “Parece que lo fue”, contesta Clara. 

El sonido de la sirena de la ambulancia se empieza a oír a lo lejos.(Más

El señor Aberdeen
Claudia Piñeiro Miniaturas Negras
El País, 31 julio 2013
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