sábado, 1 de diciembre de 2012

Haber: Egon Schiele & Fernando Botero. Vamos a ver...



La exposición Egon Schiele propone una completa aproximación al universo de este gran expresionista austriaco, principalmente a través de sus dibujos, gouaches y acuarelas. Las obras sobre papel que integran la muestra proceden de la Albertina de Viena, institución que atesora una de las colecciones de obra gráfica más amplias y significativas del mundo.
Cerca de un centenar de trabajos revelan la evolución estilística del artista: desde su producción temprana realizada durante su formación en la Akademie der bildenden Künste (Academia de Bellas Artes de Viena), pasando por las obras en las que la influencia de Gustav Klimt y el Modernismo vienés están más presentes, hasta sus innovadores trabajos caracterizados por su ruptura con el naturalismo, que se distinguen por el radical empleo del color y la inclusión de nuevos y desconcertantes motivos, como el desnudo erótico explícito.
Egon Schiele desarrolló un estilo muy personal dentro del tratamiento decorativo de las superficies y las fluidas líneas ornamentales que eran propias de la Secesión vienesa. El uso expresionista del lenguaje corporal, los gestos y la mímica responden a la influencia de la fotografía clínica que documentaba los síntomas de la “histeria” que manifestaban las pacientes del doctor Jean-Martin Charcot, del hospital de la Salpêtrière de París; también se inspiran en la fotografía erótica del estudio de Otto Schmidt. Schiele libera la representación erótica del desnudo femenino de las ataduras de la caricatura o de la finalidad pornográfica, eliminando el histórico antagonismo entre lo bello y lo feo y otorgando al desnudo femenino un nuevo y diferente protagonismo en el arte. También el cuerpo enfermo y la desintegración patológica de la personalidad se elevan en su obra a la categoría de arte. (Más)

“Fernando Botero. Celebración” se presenta como una de las exposiciones antológicas más importantes de su carrera artística, pues reúne 80 obras realizadas en los últimos 60 años. Son 79 pinturas, que se exhiben en la sala BBK del museo, y una escultura monumental –el bronce Caballo con bridas (2009)–, colocada en la Gran Vía bilbaína frente a la sede principal de la entidad financiera patrocinadora de la muestra. Ha precedido a esta exposición una versión más amplia, clausurada el 10 de junio pasado en el Palacio de Bellas Artes de México, en donde recibió cerca de 250.000 visitantes. (Más)



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